Muchos son los estudios que hablan sobre las mujeres con diabetes, si bien este aborda el tema desde la menopausia, esa época en la que se deja de menstruar.

¿Qué une a la diabetes con la menopausia? Las mujeres que pasan por los dos procesos, al parecer, y que por padecer la primera condición médica se exponen a entrar en la segunda antes de tiempo. Así lo asegura un nuevo estudio, publicado en la reunión anual de la Sociedad Norteamericana de Menopausia (NAMS, por sus siglas en inglés), y cuyos datos recogen el resultado de haber seguido a más de 11.000 mujeres.

¿Qué es la diabetes y qué es la menopausia?

Cabe recordar, antes que nada, que mientras una se manifiesta como una condición clínica patológica, la otra es un proceso natural de la vida, una época biológica por la que pasan todas las mujeres, tengan o no diabetes.

Así, mientras la menopausia tiende a hacerse notar a partir de los 45 años, cuando los ovarios dejan de producir estrógeno y progesterona, anunciando el fin de la etapa de menstruación de una mujer, la diabetes es una enfermedad vinculada a la falta de insulina y a la excesiva presencia de glucosa en el riego sanguíneo; un mal que en realidad puede aquejar a cualquiera, no importa el sexo ni la edad.

De hecho, mientras la diabetes puede derivar paralelamente en otros problemas de salud, para muchas mujeres con diabetes y sin ella, la menopausia es una de las etapas más molestas de la vida. Y es que los cambios hormonales que genera en el interior del cuerpo se manifiestan en síntomas que pueden resultar bastante cargantes e inoportunos.

¿Cuál es el lazo que une entonces a estas dos condiciones?

Si bien es cierto que las mujeres con diabetes se exponen a un mayor riesgo de padecer una serie de afecciones de salud debido al alto contenido en sangre del azúcar, tal y como en realidad le sucede a cualquier diabético, básicamente, ello implica que se arriesgan a acabar desarrollando ataques cardíacos y accidentes cerebrovasculares, por ejemplo, o problemas en los ojos y/o los pies, mismamente, amén de sufrir daños en los riñones y los nervios.

Un abanico de consecuencias médicas al que los estudiosos del (NAMS le han añadido recientemente una nueva posibilidad, y es la de entrar probablemente en la menopausia precozmente, si se ha convertido antes de tiempo en diabética. Un augurio respaldado por las estimaciones de la incidencia de la diabetes, dicho sea de paso, que durante las últimas décadas ha ido aumentando constante e imparablemente, reflejándose en las tasas actuales de la diabetes tipo 1, tipo 2 y gestacional.

Un incremento que tiene como resultado que cada vez haya más mujeres destinadas a lidiar una buena parte de su vida reproductiva viviendo con un diagnóstico de diabetes.

Este no es el primer estudio que aborda la perspectiva de la menopausia desde un enfoque diabético, por supuesto, ni la primera investigación que previamente evalúa el riesgo de desarrollar diabetes a raíz de la menopausia, aunque el presente trabajo se desmarca de sus homónimos porque trata de comprender las implicaciones a largo plazo de la diabetes de la premenopausia en la salud reproductiva del colectivo femenino, sin dejar atrás su edad en la menopausia natural.

«Nuestro gran estudio de cohorte retrospectivo muestra que, incluso después de ajustar las covariables asociadas a la edad de la menopausia natural, seguimos encontrando una asociación entre el diagnóstico precoz de la diabetes y una menopausia más temprana, y un diagnóstico posterior de la diabetes con una edad más tardía en la menopausia, en comparación con las que no tenían diabetes», en palabras del autor principal del estudio, el doctor Vrati Mehra, miembro de la Universidad de Toronto, en Canadá.

«Esperamos que nuestro trabajo siente las bases de una mayor investigación en este campo para poder comprender mejor y prevenir los impactos a largo plazo de la diabetes en el cuerpo humano y el sistema reproductivo».

Según este análisis, la edad temprana del diagnóstico de la diabetes de tipo 1, el cual ronda actualmente los 40 años, por cierto, está estrechamente vinculado con una edad más tardía en la menopausia natural; sobre todo al compararlo con las mujeres sin diabetes.

Ahora bien, es preciso aclarar en este punto, que los investigadores no encontraron ninguna asociación significativa entre la diabetes gestacional y la edad de la menopausia.

En resumen, las conclusiones del presente trabajo han empujado a Stephanie Faubion, doctora y directora médica de la NAMS, a destacar que «esta investigación se suma a las crecientes pruebas relativas al peaje colectivo que la diabetes cobra en el cuerpo humano», afirmó, concluyendo a renglón siguiente que «en este caso, demuestra que las mujeres jóvenes que viven con un diagnóstico de diabetes son más susceptibles de sufrir un envejecimiento ovárico acelerado y una menopausia precoz».

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