#SaludSinBulos: llega la cuarta edición de ‘Bulos en Salud’

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Muchos son los bulos que circulan sobre el virus corona. #SaludSinBulos busca combatir la información falsa que circula masivamente sobre la pandemia. Otro año más, #SaludSinBulos presenta junto a Doctoralia una nueva edición de Bulos en Salud, la cuarta, centrada en calibrar y determinar cuánto y hasta qué punto los bulos versados en salud están impactando e influenciando la de los ciudadanos.

¿El objetivo? Ofrecer soluciones, medios posibles de aplicar para contribuir a frenar y erradicar dichas mentiras, especialmente las versadas en el virus SARS-CoV-2.

El poder de los bulos: una marea caótica que es preciso refrenar

Exageraciones, falsificaciones, medias verdades, engaños. Los bulos son píldoras nocivas que día sí y día también se digieren entre noticias y comentarios para más tarde pasar a su expansión y solidificación e incremento difundiéndolos en redes sociales. La información es poder, cierto, aunque la difusión de información falsa sobre cualquier tema es un poder muy mal gestionado, dañino para la credibilidad colectiva, especialmente si se trata de un tema tan delicado.

Éste es un asunto que, de hecho, lleva años preocupando a los principales afectados e involucrados, el sector sanitario, cómo no. Un fuego dispuesto por la ramita del acceso fácil a información masiva, la yesca de la libre circulación de las noticias por internet, el pedernal del auge de los canales digitales y las señales de humo dejadas por su magnanimidad al permitir la difusión intensiva de información.

Un incendio salido de control en toda regla, cuyas llamas se han visto avivadas durante los últimos meses con la agravante de la pandemia. Así, con esta cuarta edición bajo el brazo, y mediante una encuesta online difundida durante los meses de septiembre y octubre de 2021 entre los círculos profesionales de la sanidad española, #SaludSinBulos se centra esta vez en los bulos que rodean a la Covid-19, llegando a comprobar por un lado que los bulos son casi otro paciente más en la consulta de los sanitarios, unos pacientes poco dispuestos a sanarse, eso sí.

El estudio Bulos en la Salud, que contó con la colaboración de unos 353 profesionales participantes, viene a enumerar los subtemas sobre el coronavirus que más falsedades y desinformación generan, señala los canales más propensos a difundir los embustes, detalla la frecuencia con la que los especialistas se topan con esta problemática durante su ejercicio laboral, e incluso alista las acciones que los propios sanitarios suelen emprender para combatir la marea de engaños.

Los bulos: la realidad de las fake news

Los bulos que rodean al coronavirus son diversos y numerosos, y los que acaban aparcando en las consultas médicas no son ni la cuarta parte de todos los que pululan por la red, seguramente, como tampoco por el boca a boca no virtual.

Prueba de ello es lo que refleja el estudio, donde se afirma que el 93,5 por ciento de los especialistas sanitarios encuestados considera que el incremento en el número de bulos de salud que bota cual pelota entre los pacientes responde directamente a la crisis sanitaria plantada y regada por la Covid-19.

Es más, el 86,4 por ciento de tales especialistas encuestados aseguran en el informe que en el último año han atendido a muchos pacientes que han acudido a ellos empujados por la preocupación dejada por las fake news o noticias falsas sobre el coronavirus; algo de lo que los sanitarios culpan en gran parte a la facilidad que tienen los bulos en no tardar en derramarse por los canales de comunicación inmediatos, léase las redes sociales.

Asimismo, el documento testifica que en este 2021 ha aumentado hasta un 17,6 por ciento el número de profesionales que culpan también de la problemática a la sobreinformación, es decir, a la cantidad excesiva de información que existe en los espacios de comunicación; y la falta de rigor de tales medios a la hora de contrastar la información que les llega tampoco ayuda a combatir el problema.

¿Cuáles son los canales principales que transmiten los bulos?

A juicio de los sanitarios encuestados, los medios digitales ocupan el principal banco de los imputados en el juicio de la responsabilidad sobre el problema, con un 79 por ciento que afirma que en ellos circula demasiada desinformación sobre el coronavirus.

Cabe añadir que esta culpabilidad digital ha perdido unos 7 puntos en relación con el índice porcentual del año pasado, mientras actores influyentes como los medios tradicionales, la prensa escrita y el boca a oreja han visto levemente incrementada su porción culpable en el pastel de las informaciones falsas acerca de la salud y el coronavirus.

En cuanto a los asuntos concretos que pueblan las consultas médicas, la vacuna es, con diferencia, el tema que más bulos genera, según afirma el 81,3 por ciento de los especialistas del informe; pisándole los pies se encuentran el origen del virus y el tratamiento de la enfermedad, con un 52,7 y un 33,1 por ciento, respectivamente.

Los fake news sobre personas contagiadas o curadas, fallecimientos, prevención y síntomas permanecen en la retaguardia de los temas menos trastocados por los bulos que arriban a sus consultorios. El documento muestra, a su vez, que los pacientes continúan elevando a Internet al pedestal de la herramienta número uno con la que resolver sus dudas sobre salud e incluso sobre su propia fiabilidad y educación frente a los bulos con los que se van topando.

Es así como el 81,6 por ciento de los profesionales participantes en la encuesta admitieron que sus pacientes consultan antes en la red que en sus citas médicas la información sobre sus dolencias y otros temas sanitarios del coronavirus, antes incluso de acudir a la visita con ellos.

Más aún, el número de sanitarios que ha tenido que responder a inquietudes y consultas sin evidencia científica sobre los remedios que tratan la Covid-19 ha pasado del 64,5 por ciento recogido en 2020 al 73,7 registrado en 2021, es decir, 9,2 puntos de incremento total.

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