Andrea Levy, delegada del Área de Cultura, Turismo y Deporte, solicitará que se declare ‘bien de interés patrimonial’ a la Cuesta de Moyano.

Si vive Madrid o en algún momento ha visitado la ciudad, es muy probable que haya acudido a la Cuesta de Moyano situada en pleno centro de la capital. Esta calle emblemática, en la que actualmente hay 29 casetas de venta de libros, pronto cumplirá su primer centenario de historia.

Plan para salvar la Cuesta de Moyano

En estos momentos, a causa de la pandemia producida por la Covid-19, la situación que viven las personas que tienen las casetas es crítica. De hecho, si acude a esta calle ahora se encontrará con muchas de ellas cerradas. Por ello, tanto en 2020 como en 2021, el Ayuntamiento de Madrid decidió eximir el pago del canon anual a los libreros. Una medida que les ahora entre 3.000 y 18.000 euros al año.

Puestos de la Cuesta de Moyano (Madrid).
Puestos de la Cuesta de Moyano (Madrid). / © Vida de Madrid

Además, el 18 de enero de 2022, Andrea Levy, delegada del Área de Cultura, Turismo y Deporte del Ayuntamiento de Madrid, comunicó que tiene un plan para salvar la Cuesta de Moyano. Por ello, anunció que va a solicitar a la Comunidad de Madrid su declaración como ‘Bien de Interés Patrimonial’ por «su valor y singularidad».

También sacará a licitación las casetas cerradas desde hace años para «resucitarlas»

Igualmente, con la intención de mejorar las casetas deterioradas por el paso del tiempo, el Ayuntamiento está estudiando la viabilidad jurídica de que el nuevo contrato de mantenimiento permita limpiarlas, ya que se trata de concesiones administrativas.

Más de 100 años de historia

Con estas medidas, el Ayuntamiento de Madrid quiere que las 29 casetas actuales estén en las mejores condiciones posibles ahora que se acerca su primer centenario en la ubicación actual, la Calle Claudio Moyano (Madrid).

Y es que su origen viene de mucho más atrás ya que la Cuesta de Moyano está asentada en los terrenos que pertenecieron al desaparecido Real Sitio del Buen Retiro, un conjunto de palacios, jardines y bosques realizado por el conde-duque de Olivares para el disfrute de Felipe IV. 

En 1925 se abrió de forma permanente la feria fija del libro con 30 casetas hechas con madera de pino diseñados por el arquitecto municipal Luis Bellido con el objetivo de resolver a los vendedores que trabajaban sin regulación en la calle de Atocha

De entre la multitud de ferias que se llevaron a cabo, una de las que sobrevivió a finales del siglo XIX fue la de Atocha, en la que se vendían libros y otros artículos. Posteriormente, los vendedores de Atocha se cambiaron frente al Jardín Botánico y en 1924 se fundo la feria del boquerón.

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