Hoy, 11 de octubre, el santoral de la Iglesia católica festeja a san Juan XXIII Papa. Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), un total de 333.527 personas celebran su onomástica en España.
Angelo Giuseppe Roncalli nació el 25 de noviembre de 1881 en Sotto il Monte, diócesis y provincia de Bérgamo, siendo el cuarto de 13 hermanos. Ese mismo día fue bautizado. En 1892 ingresó en el Seminario de Bérgamo, donde estudió humanidades, filosofía y hasta el segundo año de teología.
De 1901 a 1905 fue alumno del Pontificio Seminario Romano, gracias a una beca de la diócesis de Bérgamo para seminaristas aventajados. En este tiempo, hizo también un año de servicio militar.
Fue ordenado sacerdote el 10 de agosto de 1904 en la Iglesia de Santa María in Monte Santo, en la Piazza del Popolo de Roma. Cuando en 1915 Italia entró en la guerra, fue movilizado como sargento de sanidad.

En 1921 comenzó la segunda parte de su vida, al servicio de la Santa Sede. Llamado a Roma por Benedicto XV como Presidente para Italia del Consejo central de la Pontificia Obra para la Propagación de la Fe, recorrió muchas diócesis italianas para organizar los Círculos Misioneros.
Ordenado Obispo el 19 de marzo de 1925 en Roma, marchó a Sofía el 25 de abril. Nombrado posteriormente primer Delegado Apostólico, estuvo en Bulgaria hasta finales de 1934. El 27 de noviembre de 1934 fue nombrado Delegado Apostólico en Turquía y Grecia.
El 12 de enero de 1953 fue creado Cardenal y el 25, promovido al Patriarcado de Venecia.
Tras la muerte de Pío XII, fue elegido Papa el 28 de octubre de 1958, y tomó el nombre de Juan XXIII. En sus cinco años como Papa, el mundo entero pudo ver en él una imagen auténtica del Buen Pastor.
Otros santos
Además de a san Juan XXIII Papa, el santoral católico celebra también la santidad de: Anastasio de Schemaris, Bruno de Lotaringia, Cánico de Irlanda, Felipe diácono, Gaudencio o Radzim, Gumaro de Lierre, Meinardo de Riga San Pedro Le Tuy, Santino de Verdún, Sármata de Tebaida y María Soledad Torres Acosta.
El santoral católico se basa en el Martirologio romano, una suerte de enciclopedia que el Vaticano va actualizando mediante la reposición de nuevos santos tras su canonización.

























