Se llama Marco, sólo tiene 3 años, vive en Zaragoza, padece leucemia linfoblástica y sus padres ruegan en su llamamiento de ayuda un donante de médula.
Los trasplantes no solo prolongan la existencia de quien lo recibe; dan una segunda oportunidad a aquellos cuya vida está desahuciada por una enfermedad que se presenta con carácter terminal. Es el caso de Marco, un niño de apenas tres años que vive en Jaca (Huesca) y cuyos padres han hecho un llamamiento de socorro para encontrar un donante de médula que salve la vida del pequeño, el cual lleva desde bebé padeciendo de leucemia linfoblástica aguda.
La lucha por vivir de un niño
A lo largo de estos dos últimos años, muchas han sido las armas utilizadas por los padres de Marco, Felipe y Charo, para batallar contra este cáncer con nombre leucémico. La leucemia linfoblástica no perdona, empero, y ahora la enfermedad ha reincidido, exigiendo en su recaída el auxilio de un donante de médula para Marco.
Y es que su vida está en juego, motivo por el cual sus progenitores han hecho un llamamiento para encontrar a un donante de médula que, con la demostración de su compatibilidad, proporcione un futuro pintado de esperanza para la existencia del pequeño.
Un mensaje de socorro del que Prensa Social también se hace eco, al igual que ya han hecho otros numerosos medios de comunicación por todo el mapa nacional. ¿Qué buscamos? Que la petición llegue a todo el máximo posible de personas, candidatos entre los que, con toda probabilidad, se encuentra el donante de médula que tanto precisa Marco.
Han sido dos años desde el diagnóstico de la enfermedad; 24 meses en los que la familia se mudó de Jaca a Zaragoza, a fin de estar cerca de los centros médicos que llevan con rigor su caso.
El tratamiento seguido hasta ahora ha sido muy duro, con arduas sesiones de quimioterapia que no han ahuyentado a la leucemia linfoblástica, ya que le diagnosticaron el retorno del cáncer cuando esas sesiones estaban a punto de concluir.
Marco yace ahora ingresado en el hospital, recibiendo quimioterapia y precisando, cada día con más urgencia, un donante de médula ósea que se anime a ser trasplantado.
««Nuestro hijo no tiene defensas para luchar contra las enfermedades», explica en un vídeo de Europa Press la madre del pequeño, Charo; «lo que le hace permanecer aislado de su entorno y mucho tiempo en el hospital», especificando en el mismo mensaje que la leucemia linfoblástica es un tipo de patología cancerígena que afecta a la sangre.
Un diagnóstico recibido de bebé
Hijo único y sin hermanos consanguíneos, Marco no puede recurrir a un trasplante directo ligado en una hermandad, opción que sería bastante factible para este caso. De ahí que los padres estén animando a todos aquellos interesados en la situación sanitaria del pequeño, a que se dirijan a un banco de tejidos o directamente a la Fundación Josep Carreras para presentarse como voluntarios donantes de médula, obteniendo más información desde la misma entidad.
«El proceso de donación es muy sencillo», tal y como ha resaltado Charo, la madre de Marco, quien en la misma grabación ha explicado que cualquier persona mayor de 18 años y menor de 40 puede aspirar a ser donante de médula; a no ser, claro, que sea una mujer embarazada. ¿Cómo se sabrá su compatibilidad? Mediante un análisis de sangre.
«Por Marco y por muchos más como él que están esperando un donante, te pedimos que, por favor, vayas a donar», ha invitado Felipe, el padre; petición que Charo ha remachado señalando «un pinchazo, una vida».

























