Bajo el respaldo e impulso de ‘Mental Health Europe’, la Semana Europea de la Salud Mental se ha desarrollado entre el 9 y 13 de mayo para promocionar un año más la estabilidad psicológica de la sociedad, y para hablar más exactamente sobre la salud mental de la población más joven.

¿En qué consiste este evento?

La población joven de Europa se halla en una posición de elevada vulnerabilidad, al menos en lo que a su salud mental se refiere. Y es que, si ya era preocupante la alta incidencia de problemas de salud mental entre esta franja de edad antes de la pandemia del Coronavirus, con 1 de cada 5 personas adolescentes exponiéndose cada año al riesgo de experimentar al menos un problema de salud mental, ahora la situación se ha visto bastante agraviada, según refleja un informe de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

La Semana Europea de la Salud Mental nace como propuesta para intentar refrenar tales datos desbocados, presentándose a sí misma como un compromiso psicológico y sanitario con los jóvenes. Puede decirse, asimismo, que es el resultado del compromiso de Salud Mental España con la Alianza por la Juventud, firmando así un acuerdo inédito.

Detrás del proyecto se yergue el Consejo de la Juventud de España, organismo que pretende defender los derechos de la juventud, por un lado, y esgrimirlos como el eje crucial por el que preservar y mejorar la salud mental de dicho colectivo.

Se trata de una celebración que ya va por su tercera edición, y que usa la convocatoria del 2022 para poner sobre la mesa y bajo foco crítico la estabilidad psicológica de la población joven. Tal es el tema central que este año reivindica el evento, de hecho, un punto de partida desde el cual emergen otros asuntos preocupantes como la problemática social (de peso relevante y actual, por cierto), que representa el bienestar mental de la juventud.

Una campaña que llama a la acción a los jóvenes, los primeros afectados por la situación, invitándoles a participar en la configuración de la salud mental de los jóvenes del futuro; para ello, la estrategia recurre a las redes sociales y a los hashtags #SemanaEuropeaSaludMental y #Hablasobresaludmental, así como a las etiquetas conversacionales de homónimo significado en inglés, #EuropeanMentalHealthWeek y #SpeakUpForMentalHealth, respectivamente.

¿Qué dicen los estudios?

Informes recientes como el realizado por la OCDE, o el presentado por alianza por la Juventud, reflejan que la pandemia del Coronavirus ha tenido efectos nocivos en la salud mental, acrecentando la presión psicológica que sienten los jóvenes, especialmente al exponerlos a altos niveles de ansiedad, depresión, ciberacoso, experiencias traumáticas y soledad.

No es de extrañar, por ende, que cada vez sean más los jóvenes que se están dando cuenta de que están experimentando ciertos cambios significativos en sus vidas, alteraciones que afectan directa y significativamente a su bienestar emocional.

Ya provengan de la OMS, OCDE, UNICEF o la Comisión Europea y todas las investigaciones e informes elaborados recientemente por distintas fuentes coinciden exactamente en la misma alerta, revelando en su advertencia que los problemas de salud mental se han duplicado durante 2020 y 2021, especialmente entre aquellos con edades comprendidas entre 15 a 24 años.

De hecho, el documento de UNICEF recoge que nueve millones de adolescentes de entre 10 y 19 años han visto afectado su bienestar psíquico durante este mismo periodo, contribuyendo así a que el suicidio se haya convertido hoy en día en la segunda causa de muerte entre los jóvenes europeos.

Es importante, casi urgente, empoderar a la población joven y promover su salud mental, y más si se tiene en cuenta que la mitad de las dificultades psicológicas que presentan los adultos tienen su origen en la adolescencia. Así que, a fin de evitar lo máximo posible esas futuras complicaciones, se hace muy necesario mejorar las estrategias para apoyar la salud mental de la juventud.

Y dado que el cometido es enorme, la empresa requiere de una acción conjunta entre administraciones y los propios jóvenes, una alianza de acción que garantice el empoderamiento del colectivo, la prevención adecuada de los problemas de su bienestar psíquico, su participación activa en las decisiones sobre este tema psicológico, así como reivindicar la importancia de recibir el apoyo específico a la salud mental en cada etapa de la vida.

Todo empieza en la visibilidad social y en la actuación política

No hay mejor momento como el actual para empezar a prevenir, empoderar y apoyar, y así lo hacen ver las diferentes intervenciones e iniciativas realizadas desde esta Semana Europea de la Salud mental.

Y es que los responsables de crear e instaurar políticas a nivel europeo y nacional tienen que actuar, pero ya, dado que por su situación y profesión son las idóneas para comprometerse con la salud mental de la población joven y, a partir de ahí, construir con medidas políticas un futuro mejor que rebose bienestar a nivel social e individual.

Pues no hay que olvidar que el aumento de los problemas psicológicos explica y justifica la prioridad de este cometido, y más cuando la salud mental de los jóvenes requiere, más que nunca, de una acción política inmediata.

De hecho, la asociación europea Mental Health Europe no ha dudado en lanzar entre los jóvenes una serie de cuestiones políticas relacionadas con la salud mental, como parte de su campaña de concienciación sobre esta complejidad social; ¿el objetivo? Encontrar un rumbo marcado por el que encaminar las acciones que apoyen la salud mental de las personas más jóvenes.

«La pandemia de la covid-19 es también una emergencia de salud mental que está afectando a niños y jóvenes de toda Europa», advirtió Stella Kyriakides, comisaria europea de Salud y Seguridad Alimentaria.

«Una verdadera Unión Europea de la Salud ayudará a invertir donde más se necesita, promoviendo una salud mental positiva y el acceso a apoyo para nuestros hijos: el futuro de Europa».

Entre tanto, no han sido pocas las voces de jóvenes, familiares, asociaciones y entornos cercanos que se han alzado durante esta Semana Europea de la Salud Mental para dirigirse a las personas con responsabilidad política en España e incluso en la Unión Europea, pidiéndoles que actúen; y haciendo ver, además, que se necesitan inversión política y económica y acciones tangibles… en suma, un sistema apropiado con el que apoyar a la juventud.

No en vano siguen siendo el espejo en el que la sociedad se verá encaminada y reflejada en el futuro. Una línea de pensamiento que coincide con la expuesta por Claudia Marinetti, directora de Mental Health Europe.

«Si queremos hacer un cambio positivo y mejorar la salud mental de los jóvenes, debemos actuar ahora y hacer las inversiones adecuadas», consideró. «Sabemos lo que funciona y lo que se ha demostrado que no funciona. ¡Actuemos! Los jóvenes son la próxima generación, y su salud mental debería ser importante para todos nosotros, incluidos los encargados de formular políticas y tomar decisiones», instó.

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