Estamos en la temporada de recogida de setas y es importante conocer cuáles son comestibles para no llevarnos un disgusto.
Las setas son un producto cada vez más demandado y habitual en la gastronomía española. Es común su ingesta en restaurantes o en las compras semanales para el hogar. También gana en adeptos ir a por ellas al campo. Y es que a cualquiera le gusta la combinación de pasar el día con amigos o familia en la montaña y cocinar una buena comida.
Pero debemos tener cuidado. Mucho cuidado. Ya que no todas las setas son comestibles. De hecho, en las zonas montañosas de España también podemos encontrar tipos de setas venenosas que son muy perjudiciales para la salud y que debemos saber reconocer para no tener una intoxicación.
Recogida de setas: precaución
Los expertos, al inicio de la temporada de recogida de setas, siempre desaconsejan a las personas que no tengan conocimientos previos sobre este asunto acudir al campo a por setas para su posterior ingesta. El motivo es que es muy sencillo, debido a su similitud, confundir los tipos de setas y puede comerse una seta venenosa pensando que es una variedad comestible. Por tanto, es importante la precaución para no tener una intoxicación alimenticia.
De hecho, dependiendo del tipo de seta venenosa que ingiriese, puede llegar a incluso a fallecer, en los casos más extremos. Siendo más habitual que le provoque molestias o daños gastrointestinales, como vómitos o diarreas, o daños a nivel neurológico, como visión doble o mareos.
Síntomas de una intoxicación
Si bien es cierto que en España no hay muchos tipos de setas venenosas ni son muy abundantes, debe conocer cuáles son los síntomas que puede sufrir si tiene una intoxicación. Y es que, en algunas ocasiones, estos síntomas tardan en aparecer.
Igualmente, en caso de intoxicación, en cuanto aparezcan los primeras indicios, es importante acudir inmediatamente a un hospital. Además, sería beneficioso llevar un ejemplar del hongo ingerido o los restos que se hayan podido recuperar, para facilitar el diagnóstico y agilizar el posible tratamiento.
Setas venenosas más comunes en España
Partimos de la base que, tal y como nos indican los expertos, debería ser un elemento indispensable acudir a recoger setas en otoño con alguien que pueda verificar si es comestible o no la especie que va a llevarse a su casa. Pero, por si igualmente decide ir por su cuenta, le vamos a mostrar algunas de las especies más venenosas y peligrosas que puede encontrar en España.
En primer lugar, vamos a hablar sobre la Amanita phalloides, también conocida en castellano como ‘oronja verde’ o ‘cicuta verde’, ya que es una seta venenosa que puede llegar a provocar la muerte tras su ingesta, aunque sea en una cantidad reducida.

De hecho, esta especie causa el 90 por ciento de las muertes en nuestro país a causa de la ingesta de setas tóxicas. ¿El motivo?. Es muy fácil de confundir con otras setas comestibles, aparece en muchos puntos de nuestra geografía, sus síntomas (náuseas y vómitos, diarrea sanguinolenta, cólicos) tardan mucho en aparecer (entre seis y 12 horas después) y todavía no hay un antídoto eficaz, ya que su veneno ataca a las células del sistema nervioso central, hígado o músculos destruyéndolas.
Esta especie representa el 90 por ciento de las muertes a causa de la ingesta de setas tóxicas
Esta especie tan peligrosa se puede encontrar, principalmente, en bosques de alcornoques, robles y encinas, hayas y castaños. Tiene un olor agradable y es de color blanco, habitualmente. Destaca por la presencia de una volva muy característica: amplia y membranosa en forma de saco adherida en la parte inferior y libre en la superior. Además, es muy esponjosa en el bulbo.

Otra de las especies más comunes y peligrosas existentes en nuestro país es la Gyromitra esculenta, también conocida como ‘hongo bonete’ o ‘falsa colmenilla’. Esta seta, que aparece principalmente en primavera y zonas coníferas, es especialmente tóxica si la ingerimos en crudo.
Su intoxicación se manifiesta al cabo de una pocas horas como trastornos digestivos (vómitos y náuseas) o de manera que produce una deshidratación, hipotensión y alteraciones cardíacas. También puede ser mortal y es fácil de confundir con las siguientes especies: Gyromitra gigas y la Gyromitra infula.
Lo más característico de esta seta venenosa es su forma tan peculiar en la parte del sombrero, ya que pueden parecer las cavidades de un cerebro, lleno de arrugas o protuberancias irregulares. Suele ser de color marrón o rojiza, en su parte superior. Mientras que su pie suele ser corto y blanco. No tiene un olor significativo.

En tercer lugar, vamos a hablar de otra especie venenosa que aparece a finales de verano en España y se suele prolongar en el tiempo hasta el final del otoño: Amanita muscaria. También conocida como ‘matamoscas’ ya que su nombre ‘muscaria’ (mosca en latín), hace referencia una de sus funciones: paralizar a los insectos que entran en contacto con ella.
Esta seta tóxica, que es una de las más famosas y representadas, suele crecer en entornos donde hay pinos negros, abedules o hayas. Es muy peligrosa debido a que su veneno produce un gran efecto neurotóxico, pudiendo llegar a inducir el coma si se ingiere una dosis muy alta. Además, es tóxica para el intestino y el hígado, y tiene propiedades alucinógenas. Sus síntomas principales son los gastrointestinales (vómitos, cólicos), y se manifiestan de manera más rápida que en las anteriores: unas dos horas después de su ingesta.

Por último, vamos a mencionar una especie muy tóxica aunque es más difícil de encontrar en nuestro país y más fácil de distinguir de las setas comestibles: Cortinarius orellanus. Son una variedad menos común de encontrar y crece en bosques de árboles de hoja caduca o en pinares. Además, tienen un mal sabor y son indigestas, por lo que es más sencillo su identificación.
El problema es que son muy tóxicas, con una elevada mortalidad, ya que sus síntomas se pueden llegar a manifestarse incluso semanas después de su ingesta. Cansancio, sed intensa y sequedad de boca, pérdida de apetito, dolor de cabeza y alteraciones renales y hepáticas, son algunas de las señales que debe tener en cuenta para acudir cuanto antes al hospital.

























