En enero de 2020, a la campeona paralímpica de triatlón le detectaron una neuropatía compatible con la práctica deportiva, aunque ha tenido que modificar algunos hábitos

Almudena Rivera en Marca, sábado 4 de septiembre.

«Me marcho contenta de Japón porque me llevo un oro en triatlón y un diploma en atletismo. Hay que disfrutar este éxito porque no sabemos lo que nos va pasar mañana. Hay que guardar esto para cuando vengan momentos duros. Este año ha sido bueno, pero también hay muchas cosas que no se ven», confesó Susana Rodríguez tras competir junto a su guía Celso Comesaña en 1.500 en los Juegos Paralímpicos de TokioAcababa de hacer historia al convertirse en la primera deportista española en competir en dos deportes en una misma edición.

«Esas cosas que no se ven» y que hasta ahora, que las revela en MARCA, sólo sabían sus más allegados es que la gallega ha estado entrenando el último año y siete meses con un desfibrilador externo como compañero y, desde hace un año, con un holter bajo la piel. «Es como un pendrive que te va haciendo un electro. Si hay anomalías las graba y las envía a una centralita del Clínico de Santiago de Compostela», explica Rodríguez, médico de profesión y que saltó a la fama tras ser portada de la revista Time.

Ahora lo cuenta con normalidad, acostumbrada ya a viajar siempre con un desfibrilador portátil para los entrenamientos y con el aparato al que va conectado el holter y que suele dejar enchufado en el hotel. Pero reconoce que se llevó un susto cuando le dieron la noticia en enero de 2020.

Leer más: marca.com/paralimpicos/2021/09/04/61327f7022601d1c3f8b45df.html

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí