El robo, extravío o incluso la clonación de tarjetas bancarias es uno de los principales métodos de estafa a los que la población ha de enfrentarse.
Si hay un instrumento que se ha convertido, máxime tras la llegada de la pandemia, en algo prácticamente indispensable es la tarjeta bancaria. Con la recomendación de la supresión de las monedas y el pago a través de datáfono para evitar la suciedad y los contagios asociados al material monetario, la utilización de estas tarjetas se ha disparado.
El robo, extravío o incluso la clonación de tarjetas bancarias es uno de los principales métodos de estafa llevados a cabo por los ciberdelincuentes
Por este motivo, y amparados en el uso online de las mismas, las tarjetas bancarias se han convertido en un elemento perseguido por los ciberdelincuentes para llevar a cabo sus fechorías, comúnmente conocidas como estafa, tal y como ha advertido en diversas ocasiones la Policía Nacional.

Los cobros no autorizados a las tarjetas, otro factor a tener en cuenta, especialmente entre los mayores
Otro de los elementos que pueden perjudicar al usuario son los cobros no autorizados. Facturas duplicadas, cambios de compañía de teléfono, donaciones… Todo vale con tal de lograr engañar al usuario, siendo algunas personas más vulnerables. Uno de estos colectivos es el de las personas mayores. Su buena voluntad y desconocimiento les hace, en muchas ocasiones, ser víctimas de este tipo de estafas.
Consejos para evitar las estafas
Con el fin de mantener la seguridad y que el uso de estas tarjetas no suponga un problema, es importante llevar a cabo una serie de consejos:
-No facilitar el número de la tarjeta ni el código de seguridad, suele aparecer en el dorso o en la parte delantera.
-Ante cualquier robo o extravío de la tarjeta es capital que se ponga en contacto inmediato con su entidad bancaria para que estos procedan al bloqueo de la tarjeta, evitando así que sea usada por otras personas sin consentimiento.
-Además, existe la opción de suspender temporalmente dicha tarjeta a través de la mayoría de aplicaciones bancarias.
-Solicitar justificante de cada cobro realizado a través del TPV con el fin de evitar cargos incorrectos o no autorizados.
-Limitar el contactless a una cantidad concreta o eliminarlo, ya que de lo contrario bastaría con acercar la tarjeta al TPV sin necesidad de introducir el PIN para efectuar el cobro.
-Recubrir la tarjeta con un plástico aislante antiTPVs. Aunque no es habitual, existen casos de personas a las que se les han acercado con una máquina con el fin de extraer dinero de sus tarjetas.
























