Hace años Matthieu Delaporte y Alexandre de la Patellière tuvieron a bien contar una parábola que llamaron «El nombre» que recorrió escenarios y pantallas narrando como cuando se mete un dedo en el ojo ajeno, el de enfrente se mete dos en la boca y te deja pingando con el resultado.
La inteligente función, claro, no deja de ganar actualidad y tiene la vigencia en perfecto estado de revista y no dejará de tenerlo mientras no deje de haber ferias para las vanidades y mercados para las miserias.
Así, tras invocar a Charles Chaplin que estás en los cielos y a Woody Allen que estás en Manhattan, Daniel Veronese cuenta con pulso y contención sobre la reunión de un puñado de miembros de la gauche divine en estado de gracia: tan intelectuales y tan brillantes, tan invulnerables y tan perfectos que su aura no puede dejar y resplandecer a quienes les rodeamos fascinados.
Con suavidad, casi imperceptiblemente, Veronese deja que el muy ajustado reparto vaya dejando fluir los prejuicios y desdenes que les empachan y que vayan corroyendo la capa de purpurina con la que se condecoran mientras ––con todas sus aristas bien afiladas— se va redondeando este cuento moral tan honrado como sabroso.
Sala Nave 73 (Madrid). Viernes y sábados a las 20.00 horas. Domingos a las 19.00 horas
Ficha artística:
Reparto
Vicente: Miguel Morenza
Elisa: Gloria López
Pedro: Jose Luis Chavarria
Claudio: Orencio Ortega
Ana: May Pascual
Texto: Matthieu Delaporte y Alexandre de la Patellière.
Dirección y versión: Daniel Veronese
Traducción: Gretel Stuyck
Diseño de iluminación: Macarena Márquez
Producción ejecutiva: May Pascual
Ayudante de producción: Rosario Almeida y Teresa Arboli
Distribución: Elena Shaposnick y GLORIA LOPEZ PRODUCCIONES

























