Paula Guida ha escrito un texto con las tripas y el corazón y le ha salido lleno de sinceridad, un tapiz de palabras cargadas de honestidad de las que Eva Egido, con mano maestra, ha extraído toda la emoción posible con la que ha anegado a Paula Guida y a David Tortosa para llenarles de humanidad y compasión.
Como Alicia y el Gato de Chesire, Paula Guida y David Tortosa, se encuentran, cada noche, en una encrucijada, a las espaldas de un callejón, en la que no saben ni que camino tomar, ni si quedarse quietos; ni, si tal vez, desaparecer en la nada, tras una sonrisa inquieta que se disuelve suave y anodina.
Cada noche, puntuales y encandilados, rescatan diez minutos a esa realidad que está llena de corazones rotos y trabajos de mierda, de desilusiones y tedio, de desconfianza y resignación.
Cada noche, Guida y Tortosa, entre reticencias y miradas, crean, van creando, un mundo privado e inesperado, ajeno y extraño, lleno de juegos y frases cómplices que se vuelve, se va volviendo —con cada guiño, con cada palabra, con cada gesto— indispensable y único,
Y es que en esta obra, habitada por dos extraños en la noche, se dice lo que nunca se espera que se va a volver a oír, pasa lo que nunca se cree que va a volver a ocurrir, se paga un precio que nunca se imaginó que se iba a cobrar y, como en una suerte de plegaria laica a dos voces, se expía lo que nunca se imaginó que se iba a redimir.
Pura, conmovedora y decisiva función.
Sala Nueve Norte (Madrid), domingos a las 19.30 horas
Ficha artística
Elenco
Ali: Paula Guida
Alex: David Tortosa
Dirección: Eva Egido
Dramaturgia: Paula Guida
Música original: Jorge Ahijado
Vestuario: Lluís Ruíz
Escenografía: El Almacén del Atrezzo
Diseño Cartel: Dgonail
Técnico en sala: Juan Medinilla

























