Sale al escenario Rafael Álvarez, el Brujo, con su garbo chaplinesco y su aire destartalado dispuesto a deambular, socrático y despistado (o eso quiere hacer creer), por las entretelas de le gente pospandemia.
Amablemente escéptico, bondadosamente irónico, comprensivamente cínico pasa y pasea por las tablas, piensa en voz baja y habla en voz alta mientras eleva a los cielos una larga pensada que se desvía cada dos por tres, un formidable razonamiento que se distrae cada tres por dos mientras va trenzando hilos dispares, conclusiones inconclusas y respuestas sin preguntas.
Elegante, embustero y bailarín, el Brujo no pierde ripio ni deja que lo pierda nadie, mientras convoca retahílas para se asombrarse de lo cotidiano y despreciar lo extraordinario. Su parlamento se va convirtiendo en una larga oración, en una formidable plegaria que no deja de avanzar mientras va descartando brillos, ignorando purpurinas y mascando prejuicios hasta desechar toda la ganga y quedarse con el mineral más puro mientras, meditabundo y bailarín, emboza los ojos y aboceta, entre aplausos, una sonrisa.
Teatro Bellas Artes. Desde el 26 de febrero. De martes a viernes a las 20.00 horas.
Sábados y domingos a las 19.00 horas
Ficha artística
Reparto
Rafael Álvarez, «el Brujo»
Versión de «Anfitrión», de Plauto: Rafael Álvarez
Dirección: Rafael Álvarez
Música en directo: Javier Alejano
Director musical: Javier Alejano
Diseño de vestuario: Gergonia E. Moustellier
Diseño de iluminación: Miguel Ángel Camacho
Realización de escenografía: Tossal Producciones
Directora de Producción: Herminia Pascual
Una producción del Festival Internacional de Teatro Clásico de Mérida y la Compañía de Rafael Álvarez «el Brujo», con la colaboración de la Junta de Andalucía.

























