Y el caldo empieza, pompa a pompa, a chisporrotear, se crispa y agarrota hasta que empieza a hervir a borbotón limpio, como si dejase suelta toda la rabia, la indignación e impotencia largamente contenidas, mientras espera que lo acribille una lluvia de arroz que ojalá sea suficiente para empapar todas las miserias e impurezas, todo el poder y la gloria que dan (sin)sabor y (sin)sentido al barroco y descabalado guiso.

Y, así, la pareja se enfrenta a pecho descubierto alrededor de una llama controlada mientras dan vueltas y más vueltas a una paellera con forma de ruedo mientras se intentan despojarse en vano de roles, sexo, género, patrones o marineros. 

David Fernández «Fabu» ha planeado esta ceremonia tras invocar los espíritus de Pirandello, Beckett y Berlanga con los que ha diseñado una receta llena de esas verdades inhabituales e implacables que provienen de la lucidez que brota de la convivencia, el tiempo y el tedio.

Víctor Velasco es quien se encarga de determinar el momento y lugar de cada aspaviento y cada caricia, de cada trompicón y cada desprecio, de cada escena de una matrimonio apadrinado por Ingmar Bergman y Ramón María del Valle Inclán.

Y son Nerea Moreno y el mismo David Fernández «Fabu» quienes, incontenidos e incontenibles, despliegan un festival de mutuo abuso y de agresión feroz ( que les dota de unos códigos comunes y propios para desarrollar una complicidad perversa, malsana y dulce) donde afloran sus yoes ocultos, subterráneos y secretos.

Y, así, bucle a bucle, la convivencia se (des) enreda, y el arroz se cocina y ablanda hasta averiguar donde se encuentra ese punto exacto, entre el vino y la rosa, que permite el lamento y la justificación.

Y así, aún rotas las barreras, desguazado el «acercamiento brechtiano» , demolidas la cuarta pared y el quinto cielo, buscado y encontrado el autor por los personajes, David y Nerea no cejan y siguen enzarzados, se ponen estupendos y espantosos, estéticos y patéticos, hasta que, aplacado su hastío, llega el momento de comprobar si la paella está en su punto y ha quedado socarrat , es decir, ese arroz quemado y amargo que es lo mejor y más valioso del guiso.

Teatro Fernán Gómez (Madrid). Consultar cartelera

Ficha artística

Autor: David Fernández “Fabu”
Dirección: Víctor Velasco  
Intérpretes: David Fernández “Fabu” Nerea Moreno 

Escenografía y vestuario: Laura Ordás
Ayudante de escenografía  y vestuario: María Jiménez
Diseño de iluminación: Lola Barroso
Coreografía: Amaya Galeote
Música original: Momo Cortés
Arreglos musicales: Diego Miranda
Prensa: Lemon Press

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