¿Me ves?, ¿me quieres? son las preguntas que retumban y martillean en la cabeza de Andrea; y ser vista y querida determina su vida psicológica y emotiva y física. La aceptación cueste lo que cueste es el precio a pagar contra el desamparo y el rechazo.
No hay cárcel más rigurosa ni más cruel que aquella la que sus muros son invisibles; ni hay refugio más cálido y resguardado que aquel cuyas paredes no se ven, ni se tocan.
Clàudia Melo (que recibe un contrapunto exacto y generoso de Daniel Rived) se consume ante los ojos del espectador para deshacerse, desaparecer y renacer dando vida a la pasión de Andrea que, como una marioneta a la que van despojando de hilos se deja, ingenua y equivocadamente acorralar por la presión de grupo, por la exigencia de estándares , por la competición descarnada y por la amenaza de la soledad vital.
Marta Albert involucra al público narrando esta huida hacia delante en un callejón sin salida con dinamismo y energía llenando la función de las señales y estímulos que —incesantes e inmisericordes— derrotan a Andrea hasta anularla y casi desaparecer hasta su posterior redención mas allá de la culpa o el perdón.
Sala La Mirador (Madrid). Del 21 al 30 de enero a las 20 horas. Domingos a las 19.30 horas.
Ficha artística
Reparto:
Clàudia Melo y Daniel Rived.
Dramaturgia: Marta Albert.
Dirección: Marta Albert.
Vestuario: Néstor Reina.
Fotografía: Júlia Ruiz
Dirección artística: Anna Cornudella.
Producción: Círculo Barcelona

























