De alguna manera «Vulva» cuenta un Vía Crucis: el calvario de Lucía, en el que todo su mundo, su entorno, se vuelve contra ella, la rechaza y la expulsa hasta conseguir su sacrificio; el sacrificio que justifica la creencias, valida los prejuicios y refuerza las convenciones del grupo social.
Lucía (a quien Silvia Vacas interpreta con emoción contenida para realza su gradual desvalimiento) es una profesora que queda expuesta ante la comunidad por la difusión de un video íntimo y el grupo, agredido porque se han roto las reglas, reacciona y se defiende.
Así, Irene Herrero Miguel relata en una serie de escenas contundentes, efectivas y atrayentes las estaciones del Calvario. Amparándose en buenas palabras y buenos sentimientos, el grupo juzga en sus distintas instancias a quien le ha desafiado.
Desde el morbo malsano a las pintadas insultantes, desde la inacción de las instituciones a las vestiduras rasgadas, desde la hipocresía de la condescendencia al desprecio latente, todo mina y corroe a Lucía, a Silvia Vacas, y la encierra, a ojos de la sociedad, en una habitante de la Casa del Sol Naciente: una apestada que no merece compasión y a la que se guía —sin piedad y compasión— a que recorra, paso a paso, cada baldosa que asfalta cada milímetro del callejón sin salida.
La siempre versátil Carmen Mayordomo, la enérgica Noemí Climent, el efectivo Joaquín López-Bailo y el sensato Jesús Granda forman el efervescente coro griego que narra la función, el hipócrita Tribunal que emite juicios sin apelación posible, el carnaval de animales que acosan a la víctima y el aquelarre de trasgos que roen la conciencia y autoestima hasta convertirla en una puré de culpa y remordimiento.
Irene Herrero Miguel ha escrito con valentía y certeza una tragedia sobre la hipocresía y el cinismo, sobre los valores pervertidos, sobre la perversa «inmunidad» de grupo sobre el juicio implacable de la sociedad en nombre de unos difusos «principios» y unos inciertos «valores» que solo se sacian, como lo han hecho siempre, bebiendo hasta emborracharse de la sangre del cordero.
Sala Mirador (Madrid): del 3 al 12 de diciembre. Viernes y sábados a las 20 horas. Domingos a las 19.30 horas.
Ficha artística
Dirección: Irene Herrero Miguel
Producción Las horas del humo
Dramaturgia: Irene Herrero Miguel
Reparto: Silvia Vacas, Carmen Mayordomo/Mercedes Salvadores, Noemi Climent, Joaquín López-Bailo y Jesús Granda
Música original, videoescena y espacio sonoro: Alberto Martín Paz
Idea original de espacio escénico Joaquín López-Bailo.
Iluminación y cartelería: Jorge Simón
Producción: Pablo Villa Sánchez
Coreografía y movimiento: Merce Grané
Escenografía y vestuario: Arantxa Melero
Producción: Pablo Villa Sánchez

























