Mientras la Ponencia se reúne y la Agencia Europea se debate, Sanidad proyecta inyectar una tercera dosis de refuerzo sólo a los más vulnerables.
Mientras el Gobierno bate palmas por haber alcanzado (o casi) a finales de agosto el hito autoimpuesto del 70% de población inmunizada contra el Coronavirus con la pauta completa, la tercera dosis que sectores como las residencias y centros de mayores reclaman insistentemente al Gobierno, continúa siendo tema de debate en el departamento dirigido por Carolina Darias.
Tercera dosis: la eterna incertidumbre de Sanidad
La ministra, de hecho, declaró en la jornada de ayer que España esperará a conocer los resultados de los ensayos clínicos ordenados por la Agencia Europea del Medicamento (AEM) antes de decidir qué camino tomar finalmente con el reparto de la tercera dosis. La excepción de esta espera preventiva, como señaló Darias, son los pacientes inmunodeprimidos, cuya tercera ración de inyección anti-Covid «parece algo bastante aceptado por todos».
Durante su comparecencia ante la oposición en el Congreso de los Diputados de ayer martes, Darias recalcó que España siempre «irá de la mano de los organismos reguladores, como ha hecho siempre con la toma de otras decisiones».
A pesar de lo afirmado, la ministra matizó sin embargo que la tercera dosis, al igual que otros temas, es «una decisión de las autoridades de salud pública de los países», aludiendo claramente a la indecisión de la AEM o EMA, por sus siglas en inglés.
«Nosotros vamos a acompasar las nuestras con los ensayos y la EMA», sostuvo, refiriéndose en esta ocasión a los ensayos de investigación emprendidos con las vacunas de Pfizer y Moderna; agregando a continuación que será «con la excepción de las personas con inmunodepresión, que parece algo bastante aceptado por todos».
Tercera dosis: no refuerzo, sino «necesidad»
Cabe recordar que la patronal de las residencias de personas mayores no considera la tercera dosis como una inyección de refuerzo, como tanto repiten desde Sanidad; más bien la califican de necesaria «para alcanzar el nivel de inmunidad que no tienen esas inmunosupresiones».
Entre tanto, Sanidad continúa esperando el informe de la Agencia Europea sobre la tercera dosis, cuya comunicación se esperaba la semana pasada, como ha recordado Darias, notificación que nunca llegó, dado que las farmacéuticas encargadas de los estudios no habían concluido su labor investigadora, razón por la cual la ministra sostuvo insistente en que «España está preparada» para adoptar «las decisiones que sean necesarias».
Fue el pasado lunes cuando la ejecutiva de Sanidad avanzaba que había bastante consenso en que las personas inmunodeprimidas recibieran una tercera dosis de refuerzo, mencionando de paso que los pacientes con trasplante sólido y los que están en tratamiento oncológico serían los primeros en la lista de vacunación prioritaria.
Darias optó por no anticiparse a la resolución final de los expertos de la ponencia de vacunas, eso sí; entre tanto, dichos investigadores se reunirán hoy para plasmar la versión final de la misma propuesta en la que llevan inmersos desde julio, la misma que tras la redacción de su punto final deberán elevar a la Comisión de Salud Pública, primero, y al Consejo Interterritorial, después.
La ministra se jacta de un supuesto «éxito colectivo»
Por otro lado, Darias no vaciló en exhibir su «orgullo de país», jactándose del «éxito colectivo» que a su juicio ha supuesto la campaña de vacunación emprendida todos estos meses desde el Gobierno y Sanidad, que consiguieron cerrar agosto rozando el 70 por ciento de la población vacunada con la pauta completa contra la Covid-19, llegando exactamente al 69,5 por ciento.
En la misma vena triunfalista, la ministra aseguró que los últimos datos corroboran que el país está entrando en una fase de «descenso firme» en cuanto a la quinta ola se refiere, llegando por ello a sugerir que tal reducción de transmisión del virus es una buena evolución, algo que propicia la necesidad de actualizar algunas medidas, como los aforos de las competiciones deportivas.
Son medidas tomadas meses atrás ante el avance y aumento de contagios, pero que por ese descenso señalado podrían relajarse tras el Consejo Interterritorial de Salud de este miércoles, el cual tiene previsto, entre otros asuntos, revisar el último acuerdo vigente en eventos multitudinarios incluidos los de la Liga Profesional de Fútbol y la Liga ACB, a fin de mejorar las condiciones y, de paso, conseguir una postura unánimemente consensuada.
«España está avanzando muchas metas volantes, con distintos maillots de muchos colores», se ufanó Darias, abusando de los símiles deportivos al decir que «el maillot amarillo, al llegar al final, lo tiene toda la ciudadanía y el Sistema Nacional de Salud […] A pesar del ruido [como llamó a las repetidas peticiones de transparencia], ha habido más consenso que disenso».
Con el mismo tono autosatisfecho, durante su comparecencia en la Cámara Baja, la ministra no dudó en posicionar al país como una de las naciones con mayor cobertura vacunal a nivel internacional, catalogando a España de referente mundial y «uno de los más protegidos» contra el coronavirus.
























