Teresa Berganza, adiós a un mito de la ópera

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La mezzosoprano madrileña paseó su voz por la Scala de Milán, la Ópera de Viena, el Covent Garden de Londres o el Metropolitan de Nueva York

MARICEL CHAVARRÍA en La Vanguardia, viernes 13 de mayo de 2022.

La mezzosoprano Teresa Berganza, una de las más grandes intérpretes de la historia del género y de gran relevancia internacional, ha fallecido este viernes a los 89. Se desconocen por el momento detalles de su muerte, más allá de que ha fallecido en San Lorenzo del Escorial.

Con ella se va un mito de la ópera, que forma parte del parnaso de las voces que España ha dado al mundo, una mujer de carácter a la vez que muy divertida, que no tuvo reparos en plantar a todo un maestro Karajan cuando no le parecieron adecuados sus tempo que utilizaba en Le nozze di Figaro.

Lo recordaba el director artístico del Gran Teatre del Liceu al que la noticia de la muerte de la cantante le encontró presentando ‘Wozzeck’. “Berganza interpretaba el papel de Cherubino y dejó el ensayo y no de presentó en la función. No se reconciliaron hasta que años después cuando Karajan la reclamó. Y así nació un mito y también la firma de una categoría en Cherubino”.

Después vinieron muchos otros papeles, y esa Carmen antiCarmen que dio como fruto su especial liaison con Claudio Abbado: CarmenCenerentolaL’italiana in Algeri. «Con ella nacía una nueva categoría de hacer Rossini y tantas otras obras que firmó. Le debemos el haber reabierto un camino con su simpatía y gracia, y ese carácter por el que de un día para otro era capaz de cancelar conciertos, por lo que recibió el sobrenombre de Madame annulation«.

Berganza paseó su voz por la Scala de Milán, la Ópera de Viena, el Covent Garden de Londres o el Metropolitan de Nueva York. Antes de elegir el canto estudió piano, armonía, música de cámara, composición, órgano y violonchelo.

Es asociada frecuentemente con personajes de óperas de Rossini, Mozart y Bizet, admirada por su técnica, musicalidad y presencia en escena. De hecho, la Cenerentola y Carmen son dos de sus grandes éxitos. Solo se quedó con las ganas de cantar Tosca, de Puccini, y La traviata, de Verdi, además de con las de subir al escenario con Maria Callas en Norma. «Fue muy difícil tener que decírselo, pero mi voz entonces no estaba preparada. Cuando ya lo estaba -explicó- se lo dije a Maria, pero entonces ella ya no podía, era tarde».

Pero su encuentro con la Callas en escena sí se había producido. Tuvo lugar en Medea de Cherubini, en el State Fair Music Hall de Dallas. La diva italiana cantaba el papel principal y Berganza daba vida a Neris. Corría el año 1958 y existe una grabación en vivo que lo atestigua.

En 1991 ganó el Premio Príncipe de Asturias de las Artes. Cuatro años después fue nombrada académica de Número de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando en Madrid. Era la primera mujer en obtener la distinción, coincidiendo con el 250 aniversario de la institución.

En 1995 celebró sus 70 años -aunque luego se supo que había nacido en 1933 y no en el 35- y su medio siglo de carrera grabando cuatro discos con Deutsche Grammpohon. El Teatro de la Zarzuela puso su nombre en un palco en reconocimiento a la contribución que hizo al género operístico.

Leer más: lavanguardia.com/cultura/20220513/8264525/teresa-berganza-adios-mito-opera-mezzosoprano-muerte.html

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