Textos accesibles frente al hambre de textos

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UNICEF ha desarrollado el diseño universal de libros para lograr textos más accesibles al alumnado con algún tipo de discapacidad.
Libro en braille. Foto: ©Pixabay

UNICEF ha desarrollado el diseño universal de libros para lograr textos más accesibles al alumnado con algún tipo de discapacidad.

El uso de planes de estudio inflexibles, la ausencia de dispositivos de apoyo, la presencia de maestros sin la formación adecuada, son algunos de los obstáculos que deben sortear estos estudiantes a diario.

El mundo sufre hambre de libros

El mundo sufre hambre de libros. Se trata de un problema descomunal. Sin libros, periódicos ni revistas, las personas ven su vida coartada. No pueden recibir una educación ni participar plenamente en la sociedad,
ni tampoco desarrollar todo su potencial.

Sólo algunas cifras…

Actualmente el mundo hay cerca de 285 millones de personas ciegas o con discapacidad visual. El 90% vive con bajos ingresos en países en desarrollo o en países menos adelantados.

Solo entre el 1% y el 7% de los libros se publica en un formato que esas personas pueden leer.

Esta situación no solo entraña un perjuicio para ellos, sino también para las economías y las sociedades en que viven.
Sin embargo, la comunidad internacional ha creado un mecanismo de ayuda: el Tratado de Marrakech.
El Tratado de Marrakech pretende facilitar el acceso a las obras publicadas a las personas ciegas, con discapacidad visual o con otras dificultades para acceder al texto impreso.

Este acuerdo fue adoptado por los Estados miembros de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI) en 2013.

El Tratado tiene un único objetivo: poner más libros, revistas y otros materiales impresos al alcance de las personas con dificultad para acceder al texto impreso.

Con el fin de intentar alcanzar esa meta, se facilitará la creación y el intercambio transfronterizo de ejemplares en formato accesible.

El diseño universal como fórmula para saciar el hambre de libros

Desde el Foro de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), se está desarrollando un mecanismo innovador para superar estos impedimentos.

La iniciativa se basa en el diseño universal de libros de texto utilizando formatos digitales: la lengua de signos; el lenguaje simplificado para los que presentan discapacidad intelectual; o el audio para los estudiantes con impedimentos visuales.

A través de los procesos de compras regulares, se pide a los editores que proporcionen múltiples tipos de formatos accesibles para estos libros.

El objetivo es transformar la forma en que el material de estudio es publicado y utilizado por todos los alumnos y maestros.

La investigación internacional indica que, junto con el apoyo de la familia y la formación del profesorado, la disponibilidad de los libros de texto es uno de los determinantes más importantes de la calidad de la educación.

Cuando el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia habla de diseño universal se refiere a la elaboración de productos y espacios que tengan en cuenta toda la gama de la diversidad humana, incluyendo las capacidades físicas, perceptivas y cognitivas; así como diferentes tamaños y formas del cuerpo.

Mediante el diseño para la diversidad se pueden crear elementos que son más funcionales y fácil de usar para todos.

Se trata de apreciar la diversidad de los estudiantes, de valorar su bienestar, de respetar su autonomía y dignidad intrínseca.

El diseño universal de los libros de texto logra derribar esas barreras que dificultan el proceso de aprendizaje de muchos niños, y por consiguiente, consigue que todos tengamos las mismas oportunidades de acceso a la educación

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