Trabajar la autoestima y tenerla alta hace que seamos más sociables y afrontemos nuestras metas con mejor actitud.

Trabajar la autoestima es necesario, en general, para que seamos más felices. En el caso de las personas con discapacidad y/o dependientes, este trabajo implica un doble esfuerzo. Esto es porque las circunstancias a las que se enfrentan generan frustración y, en consecuencia, introversión.

La falta de apoyo, los prejuicios sociales y los problemas de comunicación son algunos de los obstáculos que tienen que superar diariamente. La consecuencia es que muchas personas con discapacidad acaban aislándose.

Trabajar la autoestima de las personas con discapacidad.
Trabajar la autoestima de las personas con discapacidad es importante para mejorar su forma de enfrentarse a la vida. Imagen cedida por ©Francisco Zuasti.

Por ello es importante, a la hora de trabajar la autoestima en personas con discapacidad y/o dependientes, fomentar la pertenencia a grupos ajenos al entorno familiar y la toma de decisiones sobre la propia vida. Ambas acciones aportan seguridad y sentimiento de valoración. En este sentido, es importante potenciar lo positivo (ya sea físico, personal o de capacidades) sobre lo negativo, pero sin hacer desaparecer del todo los defectos, pues conocerlos ayuda a corregirlos y por tanto a minimizarlos o hacerlos desaparecer.  

La autoestima empieza por aceptar quiénes somos. Por tanto, el autoconocimiento y la autoaceptación resultan fundamentales. Saber cómo somos en realidad nos permite potenciar nuestras fortalezas y rectificar nuestras debilidades.

Cómo trabajar la autoestima en casos de discapacidad

Cuanto más nos conocemos, mejor nos aceptamos. Y aceptarse es, especialmente en personas con discapacidad y/o dependientes, un reto. Tal y como explica el catedrático de la Universidad de Cantabria y asesor científico Jesús Flórez en su artículo ‘La autoestima y la autoimagen en la discapacidad’, «cobrar conciencia de que uno tiene cualquier tipo de discapacidad o diferencia puede provocar sentimientos de enfado, pérdida, tristeza».

«cobrar conciencia de que uno tiene cualquier tipo de discapacidad o diferencia puede provocar sentimientos de enfado, pérdida, tristeza»

Jesús Flórez, catedrático de la Universidad de Cantabria y Asesor Científico.

La autoaceptación supone también una forma de aprender a valorarse y a quererse. En el desarrollo de este orgullo propio juega un papel importante la familia. Según Flórez, la autoaceptación en personas con discapacidad «comienza con la aceptación de la familia y con su decidida disposición a hablar sobre la discapacidad».

Algunas iniciativas recomendables para trabajar la autoestima de personas con discapacidad son: realizar actividades deportivas en equipo, celebrar y reconocer sus logros antes los demás, darles responsabilidades en la casa y el trabajo, o participar en talleres y cursos de autoimagen. 

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí