Sorprendido por la tarde
Hay polvo desconocido junto a nosotros,
olas rompiendo en orillas justo al subir la colina,
árboles llenos de pájaros que nunca hemos visto,
redes lastradas por peces negros.
La tarde llega; levantamos la vista y está ahí,
vino a través de las redes de las estrellas,
atravesando los tejidos del pasto,
caminó discretamente sobre los refugios de las aguas.
Este día no se va a acabar, pensamos:
nuestro cabello parece haber nacido para la luz del sol;
pero, al final, las quietas aguas de la noche van a subir,
y nuestra piel tendrá que ver de lejos, como lo hace bajo el agua.
(D.e.p. Robert Bly, 1926-2021)

























