De Barcelona a Santiago de Compostela, de las grandes urbes a las rutas menos exploradas. Déjese seducir por este viaje por las entrañas del norte español.
28 horas, 23 pueblos, dos grandes ciudades, 2161 kilómetros. La ruta por el norte de España que hoy les presentamos es un viaje en coche apto para todos los públicos y, cómo no, a prueba positiva también de las personas mayores. Cinturón abrochado y manos al volante… ¡es hora de explorar y viajar!
¿Quién dijo que un viaje en coche no tiene su propio encanto?
Quien haya pensado esto alguna vez no sabe lo que se pierde, y ahora lo averiguará. Pues la presente propuesta de viaje que les traemos es una oda al turismo más tranquilo y menos concurrido, una oferta de exploración y cultura que fusiona los pueblos más bonitos del norte de España con una ruta sugestiva y un itinerario interesante.
En un viaje en coche que arranca en Tossa de Mar, en Barcelona, y termina en Combarro, la cual ya pisa tierras gallegas de Santiago de Compostela, los puntos clave de este recorrido norteño son Calella de Palafrugell, Pals, Cadaqués, Besalú, Alquézar, Aínsa, Torla, Ansó, Onchagavía, Hondarribia, Elanchove, Liérganes, Santillana del Mar, Comillas, Lastres, Cudillero, Mondoñedo, Pontedeume, Betanzos, Ribadavia y Tuy.
Son 23 pueblos en total que, como mínimo, guardan encanto fidedigno, atractivo histórico, huellas del pasado conservadas por la propia naturaleza.
Así, desplegándose entre Santiago de Compostela y Barcelona o viceversa, les servimos en bandeja de equidad para todas las edades esta trayectoria abrazada por la costa, cantos de sirena del Cantábrico y el Mediterráneo que arrancará una nota de nostalgia por los viejos tiempos a esas personas mayores y no mayores que gustan de coleccionar las sombras del pasado.
¿Qué es lo mejor de este viaje?
Que no es un recorrido inmutable, al revés; es un viaje que permite agregar nuevas joyas al itinerario, descubrimientos que saldrán al paso por sí solos.
Una ruta que se dilata en siete días inolvidables zigzaguea entre tramos importantes, hace paradas inmortales en sitios inusuales, penetra en pueblos interiores vestidos de remoto y arcaico, algunos de ellos bien internados en el Pirineo; todo ello mientras no deja de tañer la campana de la sorpresa y el agrado por los hallazgos más impensables.
Gerona, Lérida, Pamplona, San Sebastián, Bilbao, Santander, Oviedo, Gijón, A Coruña, Pontevedra… las ciudades importantes del norte de España también hacen su propio desfile en este viaje a coche, si así se elige, dejando el caos de sus metrópolis a un lado, y seduciendo a las retinas y al resto de sentidos con su ambiente más naturalista, campestre y apacible.
¿Por qué tenemos que realizar este viaje?
La ruta que aquí les presentamos es un puente de 2161 kilómetros de distancia entre Barcelona y Santiago de Compostela, es decir, 28 horas en total; con una trayectoria nada directa, que además está plagada de calles históricas, cascos antiguos, rincones guardianes de otras épocas, desvíos, tramos de curva y contracurva de montaña y zonas llanas que superar con paciencia; y panorámicas de las costas norteñas de España, conformadas por paisajes mediterráneos y cantábricos.
Se trata, en suma, de un viaje a hacer sin prisas, saboreando cada encuentro con los lugares, explorando unos dos o tres pueblos por día; una experiencia que culminar en siete días, como mínimo, o distribuir incluso en quince días al volante, agregando más ciudades y puntos encantadores en una ruta compleja e imperecedera que adaptar a gusto de cada viajero.

























