Las personas en las residencias y los enfermos de cáncer recibirán para octubre una tercera dosis de la vacuna contra la covid. Así lo ha confirmado Sanidad.
Las patronales de residencias y los enfermos de cáncer han empezado la jornada del jueves con una noticia que llevan esperando meses: la aprobación, por parte de Sanidad, de ir a recibir próximamente una tercera dosis de la vacuna contra el Coronavirus.
Tercera dosis: una luz verde tomada de forma unánime
El paso final lo ha dado la Comisión de Salud Pública, órgano ministerial encargado de las principales decisiones sanitarias durante la pandemia, tras aprobar este jueves la administración de una tercera dosis a los enfermos de cáncer que aún estén en tratamiento, a los residentes en centros de mayores, y a las personas con síndrome de Down que tengan más de 40 años.
Este nuevo reajuste en la campaña de vacunación del departamento dirigido por Carolina Darias comenzará el próximo 4 de octubre, seguramente, suma unas 400.000 personas, e implica que la inyección adicional en forma de tercera dosis se repartirá entre los colectivos que conforman el grupo 7 de vacunación del Gobierno, uniéndose así a las personas inmunodeprimidas en la lista de los únicos grupos cuya inmunización contra el Covid-19 pasa por recibir tres dosis en total.
«Ninguna comunidad autónoma se ha mostrado en contra de la tercera dosis en residencias», declaró la ministra de Sanidad al toque del final de la reunión del Consejo Interterritorial.
Una unanimidad entre las regiones de España que también encontró su eco entre las patronales de los geriátricos, cuando el repunte de contagios en estos centros durante la quinta ola volvió a desbordar los registros y las previsiones, a pesar de que el primero de los colectivos que fue vacunado a nivel nacional fueron precisamente ellos, los adultos de edad avanzada que residen en estos centros de mayores.
De hecho, ellos tampoco estuvieron libres de sufrir las consecuencias de los contagios masivos que se produjo en la población durante la quinta ola, aun contando con dos dosis desde hace meses.
Los asesores del Gobierno que son frecuentemente preguntados en la campaña de vacunación y que además forman parte de la Ponencia de Vacunas, no dudaron en avalar ayer miércoles la extensión de la tercera dosis a estos nuevos colectivos; una luz verde que llega justo después de que transcurra una semana de la aprobación para los inmunodeprimidos o, dicho de otra forma, para los trasplantados o quienes están recibiendo tratamiento oncológico.
En la misma rueda de prensa, Darias no descartó la posibilidad de que esta tercera dosis se inocule a la par que la vacuna de la gripe, cuya campaña, como todos los años, arrancará en octubre con la llegada del otoño.
Una tercera dosis sustentada por la evidencia científica
Darias afirmó que la tercera dosis adicional en las residencias tiene una evidencia científica como respaldo. Y es que mientras la Agencia Europea del Medicamento recomendó hace una semana un pinchazo extra para los inmunodeprimidos, también se mostró conforme con la tercera dosis en las residencias y, de hecho, el organismo europeo acabó pidiendo a los países que consideraran la posibilidad de repartir dichas dosis adicionales entre personas con sistemas inmunológicos gravemente debilitados, personas mayores y frágiles y sobre todo, para aquellas personas que residen en centros de mayores.
A este criterio se suma además la logística actual de las reservas, siendo que España no tiene ningún problema de abastecimiento de vacunas; más aún, cuenta con más de 7,2 millones de dosis bien conservadas en los frigoríficos de las comunidades.
Este abastecimiento casi garantiza la certeza de que no se tomarán decisiones futuras «en función de las vacunas que haya almacenadas en las neveras y de los nuevos grupos que puedan acceder a los pinchazos», tal y como ha anunciado Darias.
Salud baraja la posibilidad de administrar una dosis de refuerzo a los vacunados con Janssen
Por otra parte, Salud Pública ha confirmado que ha centrado su siguiente estudio en determinar si los dos millones de vacunados con Janssen deben recibir una dosis de refuerzo. De llegar finalmente a aprobarse, Janssen dejaría de ser famosa entre los fármacos de la Covid aprobados por la Agencia Europea del Medicamento como el único suero administrado en una sola sentada; monodosis, en otras palabras.
El organismo sanitario sigue en vilo, no obstante, escogiendo deliberadamente recibir más información y, a partir de ahí, tomarán una decisión que vaya en consecuencia con lo arrojado por la investigación.
La petición de una segunda dosis de Janssen acabó como un tema puesto sobre la mesa de la Interterritorial, aunque la iniciativa principal arrancó a instancias de las demandas de Instituciones Penitenciarias y de las comunidades autónomas, reclamando que se están produciendo brotes de contagios por Covid entre los internos de las prisiones.
Vale la pena recordar que el fármaco de Janssen se ha venido administrando a mayores de 40 años y a trabajadores del mar en España, así como a personas con dificultades logísticas para inmunizarse, sin olvidar a los cooperantes y a otros colectivos vulnerables, desde inmigrantes irregulares hasta personas sin hogar.
Ha sido la propia compañía, en el último de sus estudios publicados, quien dio la confirmación e hizo hincapié en la importancia de recibir una dosis de refuerzo. Difundida el 26 de agosto, las conclusiones del ensayo apuntaron a que una dosis extra genera una respuesta inmunitaria nueve veces mayor que la obtenida 28 días después de la administración de una sola dosis.
El único punto ante el que no ha claudicado Sanidad es en no obligar a los trabajadores de las residencias a vacunarse, como han reclamado varias veces las patronales de los centros de mayores y como han hecho asimismo Francia, Italia o Grecia, entre otros países.
























