Las compañías que gestionan las vacunas contra el Coronavirus de Pfizer y Moderna han aumentado los precios con los que la UE venía adquiriéndolos hasta ahora.
Pfizer y Moderna, marcas ambas de vacunas contra la Covid-19, han incrementado el precio de sus fármacos en los últimos contratos de suministro que han firmado con la Unión Europea, según ha publicado la edición de ayer domingo del Financial Times. Así, mientras que Moderna lo ha subido más de una décima parte, apenas, el incremento de Pfizer ha sido bastante mayor, más de una cuarta parte.
Pfizer y Moderna ponen más precio al valor de sus vacunas
Unos nuevos términos que renuevan el mismo acuerdo por el que este año la UE pactó recibir un total de 2.100 millones de inyecciones hasta 2023, y que ahora, tras la nueva renegociación, mantiene su convenio, después de que ambas compañías mostraran a través de ciertos ensayos de fase 3 que sus vacunas, hechas con tecnología de ARNm, poseen tasas de eficacia más altas que las inyecciones desarrolladas por Johnson & Johnson y Oxford / AstraZeneca, por ejemplo.
¿Qué supone este aumento de precios de Pfizer y Moderna para la UE?
Tras la renegociación, el nuevo precio que Pfizer ha establecido a la Unión Europea sobre sus inyecciones es de 19,50 euros, cuatro euros más que los 15,50 euros anteriores. Moderna, por su parte, pasa de 19 a 21,50 euros, según los contratos a los que alude el diario Financial Times, manteniéndose todavía por debajo de los 24 euros (28,50 dólares) que se acordaron previamente; la reducción de dicho precio responde sencillamente a la ampliación de los pedidos.
Fue el pasado mayo cuando Bruselas anunció el acuerdo al que los estados miembros de la UE habían llegado para comprar a este consorcio 900 millones de dosis para toda la zona, unidades con los que inocular a los ciudadanos europeos durante el periodo 2021-2023, firmando para ello una opción de compra por otra cantidad equivalente, lo que supuso un contingente total de 1.800 millones de dosis.
Las razones argüidas en aquel momento por el Ejecutivo comunitario, mediante los cuales justificaba el convenio, versaron sobre la necesidad de prepararse ante la eventualidad de que al final fuera necesario administrar una tercera dosis para reforzar inmunizaciones, capear el vendaval provocado por nuevas variantes, o vacunar a otros grupos de población no previstos en las estrategias iniciales, como ha sucedido ahora con los menores de edad, por ejemplo.
De hecho, la Comisión de la Unión Europea se dio prisa en ejercer la opción de compra de otros 150 millones de dosis de la vacuna de Moderna, con el fin de reforzar igualmente la capacidad de respuesta a esta reacción de los ciudadanos; una compra realizada en un contexto marcado por la convicción, por parte de Bruselas, de que los Estados miembro cuentan con dosis suficientes para cumplir los objetivos marcados.
Cabe recordar que la Unión Europea se fijó el final del verano como plazo máximo para conseguir inocular la pauta completa al 70% de la población adulta que habita en sus países miembros, como mínimo, una meta a la que cada país está logrando dirigirse con resultados bastante dispares.
Pfizer y Moderna y AstraZeneca continúan haciendo su agosto
Lo que está claro es que las farmacéuticas ganarán mucho dinero, conforme los países aumenten sus encargos para esa tercera dosis de refuerzo previsiblemente a inyectarse con el próximo invierno, un detalle que el diario económico no ha dudado en señalar.
Según la publicación del FT y los datos de consultoras del sector a los que hace referencia, todo apunta a que Pfizer comparta en 2022 con la alemana BioNTech unos beneficios de 56.000 millones de dólares, gracias a la venta del fármaco que patrocinan, mientras que las ganancias ingresadas por Moderna serían de unos 30.000 millones. AstraZeneca, por su parte, ingresaría unos 15.000 millones de dólares, de continuar ofreciendo el coste de su preparado a los países en vías de desarrollo.

























