Viruela del mono: el ECDC dice no a la vacunación masiva

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Mientras Europa se acerca más a los 6000 casos de viruela del mono, la OMS ha señalado que el virus ha crecido globalmente un 70% más que la semana anterior.

Solía ser rara en Europa, pero con el estallido del nuevo brote parece resuelta a convertirse en todo un quebradero sanitario. La viruela del mono cada vez gana más adeptos indeseados en el llamado viejo continente, con la curva de su incidencia orientada decididamente al ascenso; lo que ha empujado a países como Francia y Reino Unido a alzar voces para vacunar a los grupos de riesgo, una postura con la que el ECDC parece coincidir… a medias.

El ECDC no ve con buenos ojos la vacunación masiva contra la viruela del mono

En su reciente publicación sobre la ‘evaluación rápida de riesgos del brote de viruela del mono en varios países’, la primera actualización que sufre este informe, por cierto, el Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades (ECDC, por sus siglas en inglés) ha dejado meridianamente claro que rechaza la vacunación masiva contra esta enfermedad contagiosa.

A lo largo de más de ocho semanas, desde principios de mayo de 2022 hasta el 7 de julio del mismo año, para ser exactos, las autoridades sanitarias han notificado nuevos y numerosos casos confirmados del virus del simio en personas, distribuidas en habitantes de 26 países de la Unión Europea.

El último conteo del ECDC matiza, de hecho, que 4.908 casos registrados en el viejo continente se han dado en regiones pertenecientes a la UE/EEE; es decir, el 65 por ciento de todos los notificados en todo el mundo durante este periodo anual, siendo notable que los nuevos positivos se haya producido en países no endémicos.

Y si bien el brote actual de la viruela del mono se caracteriza por tener casos leves, relativamente, identificados en su gran mayoría entre grupos de hombres que tienen sexo con hombres, la entidad ha recordado que existe el potencial de transmisión a otros colectivos poblacionales, siendo las mujeres embarazadas, los niños y las personas con sistemas inmunitarios comprometidos quienes más se arriesgan a sufrir una versión grave de esta infección.

Puede afirmarse, en este sentido, que lo menos preocupante de este mal cóctel es, quizá, el hecho de que el riesgo para las personas con múltiples parejas sexuales sigue siendo moderado y bajo… al menos para la población en general, tal y como ha informado el propio organismo.

Y es que en su evaluación rápida de riesgos, el ECDC contempla una nueva información sobre los diferentes cuadros clínicos de los casos actuales de viruela del mono, de la misma forma en que agrega conocimientos del trabajo de modelado que tanto la entidad como la Autoridad Europea de Preparación y Respuesta ante Emergencias Sanitarias (HERA, por sus siglas en inglés) han desarrollado en equipo.

Después de todo, se trata de un estudio de modelado que evalúa las estrategias de vacunación y las cataloga como medidas de respuesta a este actual brote del virus del simio, catalogándolas como complemento al aislamiento de casos y al rastreo efectivo de contactos para controlar la ola de transmisión.

«El diagnóstico temprano, el aislamiento, el rastreo efectivo de contactos y las estrategias de vacunación son claves para el control efectivo de este brote», en palabras de la entidad, quien añade que, «en este punto, no se requiere ni se recomienda la vacunación masiva contra la viruela del simio».

No a la vacunación masiva, pero sí a la protección de los más vulnerables

Por otra parte, el ECDC ha indicado que hay veces en que los resultados de los modelos matemáticos son menos eficaces, lo que se traduce en la necesidad de optar por una estrategia de inoculación más selectiva que genérica; así, administrar la profilaxis antes de una mayor exposición resulta la estrategia más eficaz entre aquellas personas con alto riesgo, recurriendo para ello a las vacunas en el afán de controlar el brote.

¿Traducción? Que se debe priorizar a los grupos de HSH con mayor riesgo de exposición, llegado el momento de desarrollar estrategias de vacunación; una consideración que también se debe tener con el personal que permanece en primera línea con riesgo de exposición ocupacional.

«En entornos donde se espera una mayor aceptación de la vacuna también se debe considerar la vacunación profiláctica posterior a la exposición de los contactos cercanos de los casos», aseveró el organismo, suscribiendo a renglón siguiente que incluso debe contemplarse la llamada «vacunación en anillo».

Cabe recordar, en este punto, que la transmisión del virus del simio entre personas se sucede cuando se produce un contacto cercano de lesiones en la piel de un individuo infectado, o bien a través de gotitas respiratorias en contacto cara a cara prolongado, e incluso mediante fómites, es decir, un elemento inanimado capaz de transmitir parásitos, bacterias, hongos, virus y demás patógenos.

Por todo ello, el ECDC ha aprovechado la publicación de su documento evaluativo de los riesgos de esta infecciosa enfermedad para recomendar proseguir con esas actividades orientadas a aumentar la conciencia de los profesionales de la salud en todas las especialidades. ¿Su argumento de apoyo para esta postura? Que la comunicación de riesgos y la participación comunitaria (RCCE, por sus siglas en inglés) representan elementos centrales a la hora de intentar controlar este vigente brote de viruela del mono.

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