Viruela del mono: identifican nuevos síntomas clínicos sobre su virus

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Tras desvelar los cambios genéticos de su actual brote en un innovador trabajo, la viruela del mono ha vuelto a revelar nuevas caras y aristas de su infección.

La viruela del mono ha resultado tener un ritmo de propagación lenta pero constante; un virus infeccioso que afecta desproporcionadamente a los hombres homosexuales y bisexuales, tal y como recogen los datos del perfil de sus aquejados, perteneciendo el 98 por ciento de sus pacientes a dichos colectivos.

Se amplía el abanico de signos sobre la viruela del mono

Planteado como un gran estudio internacional y presentado como la investigación con más casos de viruela del mono hecho hasta ahora, sus participantes han arrojado nuevas señales clínicas sobre esta dolencia, manifestando síntomas que hasta ahora no se habían asociado con la enfermedad; desde lesiones genitales únicas, por ejemplo, hasta llagas en la boca o el ano.

Se trata de un trabajo realizado en colaboración por 16 países en total, bajo la dirección de investigadores adscritos a la Universidad Queen Mary de Londres, en Reino Unido; una participación internacional que ha puesto a ojo de análisis y microscopio la mayor serie de casos de viruela del mono hasta la fecha, llegando a informar sobre 528 infecciones, 43 lugares, y un periodo de observación de casi dos meses, entre el 27 de abril y el 24 de junio de 2022.

La cercanía sexual no es la única vía de transmisión más probable del virus del simio (aunque sí la más habitual). Una exposición que los investigadores han subrayado muy bien en el trabajo, indicando que el patógeno de monkeypox puede transmitirse por cualquier contacto físico cercano, ya sea en grandes gotas respiratorias o fluidos corporales, en contacto cercano con piel infectada, en situaciones de contacto físico continuado y prolongado, o bien mediante la ropa y otras superficies u objetos compartidos y contaminados, como platos o vendajes.

Pese a ya conocer sus síntomas más habituales, la sorpresa llegó al constatar que muchos de los infectados que se llegaron a examinar presentaban síntomas que no se enmarcaban en el reconocido cuadro clínico que médicos y especialistas suelen achacarle a la viruela del mono, figurando por primera vez señales como las llagas en la boca o en el ano, o ciertas lesiones genitales únicas.

Son signos clínicos que, en suma, guardan semejanza con los que suelen generar las ITS o infecciones de transmisión sexual, invitando así a un diagnóstico erróneo. Y no han sido pocos, precisamente, los pacientes cuyos manifestados síntomas anales y orales los condujeron de cabeza a una hospitalización, a fin de tratar el dolor, por un lado, y las dificultades para tragar, por otra parte.

Como resultado de sus pesquisas, los investigadores hallaron un virus del simio activado en «una gran proporción de las muestras de semen analizadas de personas con viruela del mono». ¿El problema? Que puede haber sido incidental, según observaron los autores, «ya que no sabemos si está presente en niveles lo suficientemente altos como para facilitar la transmisión sexual», lo que los llevó a precisar que «se necesita más trabajo para entenderlo mejor».

La primera guía hecha en España para prevenir y controlar la viruela del mono sale a la luz

Entre tanto, los epidemiólogos que hacen piña en el Grupo de Trabajo sobre Vacunaciones, pertenecientes a la Sociedad Española de Epidemiología (SEE), han elaborado en equipo una guía sobre el virus del simio; en formato pregunta y respuesta, se trata de un manual que busca resolver las dudas más frecuentes que la población suele plantearse acerca de la viruela del mono, así como sobre la estrategia de vacunación de Sanidad, incluyendo las medidas de esta institución para fomentar la prevención y el control de monkeypox.

En su guía hecha con profesionalidad, la SEE ofrece a los ciudadanos una serie de consejos básicos para evitar pillar la patología. Así, la entidad recuerda que una persona infectada de la viruela del mono es contagiosa desde que le aparecen los enantemas, es decir, las lesiones en la mucosa oral; un estado de transmisión que permanece hasta que las lesiones se curan, lo que se sabe porque se forma una nueva capa de piel.

Este prolongado estado de contagiosidad explica y justifica por qué se suele aconsejar a los pacientes infectadas de viruela del mono permanecer aisladas y en confinamiento, evitando especialmente todo contacto cercano con las personas inmunodeprimidas de su entorno, al menos hasta que todas las lesiones cutáneas que tenga se hayan sanado correcta y completamente.

En la Guía de la SEE se señala, asimismo, que el virus del simio tiene un periodo de incubación que va de 5 a 21 días, con una sintomatología que empieza en una molesta combinación de cefalea y fiebre y dolores musculares, que a su vez dan paso a los ganglios inflamados y a las lesiones en la piel.

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