El festejo taurino de Zahínos, formado por personas con enanismo, prosigue a pesar de que el Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030 pidió su cancelación.
El bombero torero continúa toreando fuegos. Al menos es lo que se traduce de las palabras de los organizadores del festejo cómico taurino a pesar de que el Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030, con Ione Belarra a la cabeza, solicitó la cancelación del mismo.
«Estos espectáculos denigran a las personas por razón de discapacidad y vulneran los principios fundamentales de la Convención sobre los Derechos de las personas con Discapacidad de Naciones Unidas», sostiene Ione Belarra
El motivo principal, según Belarra no es otro que «este tipo de espectáculos denigran a las personas por razón de discapacidad y vulneran los principios fundamentales de la Convención sobre los Derechos de las personas con Discapacidad de Naciones Unidas, como los espectáculos cómicos taurinos representados por personas con displasias óseas; es decir, con enanismo.
Zahínos apoyó y celebró el festejo, pese a la oposición del Gobierno
Sea como fuere, y a pesar de las firmes críticas del Gobierno, tanto el ayuntamiento de la localidad pacense de Zahínos, como la empresa organizadora del evento, Mar Toros, continuaron con la celebración del festejo, formado por la compañía «Diversiones en el Ruedo y sus enanitos toreros», que tuvo lugar el pasado viernes con la autorización y el respaldo de la Junta de Extremadura.

Jesús Martín Blanco, contrario a este tipo de espectáculos
En este sentido, Jesús Martín Blanco, director general de Derechos de las Personas con Discapacidad del Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030, se pronunció, en unas declaraciones recogidas por Europa Press, mostrándose totalmente contrario a la celebración de este tipo de eventos: «En España no hay bufones, en España hay ciudadanos con dignidad, con derechos, y no vamos a permitir que más niñas y niños se avergüencen de sus cuerpos», en clara referencia a las personas con displasias óseas, una enfermedad que él mismo tiene.

«Esa tradición de reírse del que es diferente se legitima. Porque si a los niños y niñas les llevan sus padres o sus abuelos, significa que de alguna manera les dan autorización para que se rían de personas como yo», contó.
En este sentido, Martín Blanco reveló que «a partir del próximo mes de septiembre, desde el Ministerio de Derechos Sociales nos pondremos a trabajar con el resto de departamentos implicados (los Ministerios de Cultura, Interior, Trabajo) para modificar o derogar las leyes y reglamentos necesarios para prohibir esta práctica», zanjó.

























