Resultados de la «La vida laboral de las personas con Discapacidad»: la realidad en España

0
© Pixabay

La realidad de las personas con discapacidad se constata una vez más en la encuesta «La vida laboral de las personas con discapacidad». El mercado de trabajo siempre manda y ellos, que tienen que demostrar con creces lo que valen, justificarlo y sobre todo, estar en permanente competición con otros, siguen dudando porque aún no se abre el mercado en igualdad de condiciones.

Los datos del INE revelan que la edad de la primera alta laboral fue de 20,8 años; seis de cada diez fueron hombres y el 67% tenían más de 45 años. Esto supone que la discapacidad sobrevenida llega a condicionar muchos empleos y con ellos el tipo y la intensidad de la discapacidad determinado siempre por el grado de discapacidad obtenido.

Utilizando la información histórica de la Muestra Continua de Vidas Laborales (MCVL), se obtiene el indicador de la edad a la primera alta laboral para todas las personas nacidas a partir de 1960 sólo refleja una pequeña parte de las relaciones laborales anteriores al año 1966 y hay lagunas en algunos años inmediatamente posteriores a este. Por este motivo, no debería entenderse la primera fecha de alta en afiliación al primer empleo. Por otro lado, hay que tener en cuenta que en la MCVL del año de referencia no aparecen representadas aquellas personas que hayan fallecido o que hayan salido del sistema.

De igual forma el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) constata en sus estadísticas que solo el 1,59% de los contratos en 2021 se suscribieron con personas con discapacidad aunque este colectivo supone el 6.3% de la población activa. Del total de personas de 16 o más años (31.330.300) que en 2020 tuvieron alguna relación con la Seguridad Social, 3.196.500 (el 10,2% del total) tenían una discapacidad.

  • El 77,7% de ellas tuvo como única relación con la Seguridad Social una pensión contributiva en algún momento del año. Este porcentaje es 56,6 puntos superior al de las personas sin discapacidad.

Por tanto, un total de 249.100 personas con discapacidad (7,8%) tuvieron relación con la Seguridad Social exclusivamente por estar de alta laboral al menos un día en el año, frente al 43,1% en el caso de las personas sin discapacidad.

El resto, el 14,5% de las personas con discapacidad que en 2020 tuvieron alguna relación con la Seguridad Social, percibió prestación de desempleo o compatibilizó varias situaciones a lo largo del año: pensionista y alta laboral, desempleo y alta, etcétera.

El único dato esperanzador es el aumento de contratos que fue del 23,9% con respecto al ejercicio anterior aunque todos o casi todos los empleos se realizaron dentro del área de servicios: jardinería, limpieza, servicios a edificios; auxiliares administrativos, actividades de servicios sociales sin alojamiento, entre otros.

Si bien es cierto que la contratación en 2021 fue por tiempo indefinido en el 11.53% de los casos, el 88,47% fueron contratos temporales. Actualmente con la nueva reforma laboral que promete la ministra Díaz, las personas con discapacidad no se quedarían relegadas sino que no habría diferencias con el resto de la población trabajadora.

De entre los datos más significativos señalamos que el 10,2% de las personas que tuvieron relación con la Seguridad Social tenían una discapacidad reconocida.

En significativa la relación a las discapacidades que se cifran en los siguientes datos:

Las personas con discapacidad en el Sistema osteoarticular representaron el 24,4% de las que tuvieron discapacidad en alta laboral. La menor representación correspondió al tipo de discapacidad asociado a los sistemas digestivo, metabólico y endocrino, con un 4,0%.

Teniendo en cuenta que el hecho de tener una pensión de incapacidad permanente implica ser considerados como personas con discapacidad, encontramos un mayor número de ellos entre los pensionistas. Del total de éstas que en 2020 tuvo alguna relación con la Seguridad Social, 2.728.300 recibieron alguna pensión contributiva. Esta cifra supuso el 85,4% del total, frente al 23,2% de las personas sin discapacidad.

Los hombres tuvieron mayor peso entre los pensionistas con discapacidad que entre los que no la tenían (56,2% frente a 48,9%). En el grupo de mayores de 65 años, las personas con discapacidad tuvieron, de forma significativa, menor representación entre los pensionistas (un 59,2% frente a un 88,1% entre las personas sin discapacidad.

Asimismo, el INE publica las tablas revisadas de los años 2016 a 2019 y se han incluido como episodios de desempleo las relaciones laborales con regímenes de cotización 0531 – R.E. Autónomos (Prest. cese de actividad) y 0831 – R.E. Mar (Autónomos Prest. cese de actividad) que en los datos previos se habían clasificado como alta laboral. Los resultados están disponibles en INEbase.

El objetivo de la VLPD es obtener información sobre la vida laboral de las personas con discapacidad y hacerlo en términos comparativos con las personas sin discapacidad. El informe se basa en datos procedentes de registros administrativos de la Muestra Continua de Vidas Laborales (MCVL) de la Seguridad Social y de la Base de Datos Estatal de Personas con Discapacidad (BEPD) del IMSERSO, organismos con los que el INE tiene firmado un convenio de colaboración. Para su creación se contó también con la colaboración del Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad (CERMI) y de la Fundación ONCE.

A efectos de esta estadística se consideran personas con discapacidad las que tienen un grado de discapacidad superior o igual al 33% y asimilados (según el RD Legislativo 1/2013) según cita el INE.

En virtud del Real Decreto Legislativo 1/2013 por el que se aprueba el Texto Refundido de la Ley General de derechos de las personas con discapacidad y de su inclusión social, se considera que presentan también una discapacidad en grado igual o superior al 33% los pensionistas de la Seguridad Social que tengan reconocida una pensión de incapacidad permanente en el grado de total, absoluta o gran invalidez, y los pensionistas de clases pasivas que tengan reconocida una pensión de jubilación o de retiro por incapacidad permanente para el servicio o inutilidad.

La VLPD está contemplada en el Plan Estadístico Nacional y en los Programas Anuales.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí