El cocinero Luis Irizar, considerado maestro de maestros en la gastronomía vasca, ha fallecido este jueves en Donostia a los 91 años.
Naiz, 9 de diciembre de 2021.
El decano de los chefs vascos, que nació en 1930 en La Habana, donde pasó sus primeros años de vida, inició su trayectoria profesional en los fogones a los 17 años en el restaurante familiar de Donostia.
Desde allí saltó después a las fogones del hotel María Cristina y a otros grandes establecimientos de París y Londres, bagaje que le permitió abrir la Primera Escuela de Hostelería en Euskal Herria, por la que pasaron Karlos Arguiñano, Ramón Roteta y Pedro Subijana, entre otros.
Irizar, autor de varios libros de cocina y poseedor del Tambor de Oro de Donostia entre otras muchas distinciones, también abrió su propio restaurante, Gurutze Berri en Oiartzun, con el que, junto a Casa Nicolasa, fue pionero en obtener una estrella Michelin, además de dar inició a su «patriarcado» de la cocina vasca.
Se puede decir que Luis Irizar es el primer eslabón en lo que fuera conocida como la nueva cocina vasca. Hoy día son conocidos varios chefs que han reputado la cocina local en todo el mundo, pero lo cierto es que Luis Irizar fue un gran maestro de todos ellos.
Sus inicios académicos tuvieron lugar en Arantzazu, donde realizó sus primeros estudios. Apasionado de la creación artística y del arte, comenzó a trabajar en el restaurante Buenavista que regentaba su familia en Igeldo. Y a una muy temprana edad, a los 17 años, se trasladó al Hotel María Cristina de la capital guipuzcoana. Sin embargo, su conocimiento y su afán por descubrir nuevos caminos le llevaron también al extranjero; trabajó en países como el Estado francés, Gran Bretaña o Suiza, en establecimientos de renombre como el Hotel Hilton de Londres.
























