Adiós a la cartera en el bolsillo, hola a las tarjetas y la documentación en el móvil

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Con estas aplicaciones que prometen aunar documentación y tarjetas en un solo dispositivo, llevar la cartera en el bolsillo tiene los días contados en esta era digital.

Los bancos, el transporte público, las bibliotecas, la sanidad, la identificación personal, tenemos tarjetas para todo; fichas en físico que los móviles aspiran a reemplazar en el futuro, buscando la manera de marcar el fin de las carteras en el bolsillo; y todo gracias a que cada vez más aplicaciones se animan a permitirle a los usuarios la posibilidad de gestionar lo que vendría siendo un monedero virtual.

Las tarjetas digitales, una comodidad sujeta a la batería del teléfono móvil

Por ahora no todas las tarjetas se muestran compatibles con este tipo de aplicaciones y depender de la batería del móvil para sacar dinero o simplemente identificarse puede llegar a ser realmente un inconveniente. Aun así, el número de personas que le dan al móvil un uso equiparable al de una tarjeta de crédito, por ejemplo, va in crescendo, con 1,3 millones de usuarios en 2016 a 7,6 millones en 2020.

Todo un numeroso colectivo de españoles que actualmente ya pagan con el teléfono, tras el impulso de la pandemia del Coronavirus, según la empresa de investigación Euromonitor International; y a los que los pronósticos de Statista para el 2024 le auguran un crecimiento aún mayor, alcanzando aproximadamente los 10 millones.

Pero ¿cómo se puede usar el teléfono como si fuera una tarjeta física?

Lo cierto es que no todos los móviles pueden apuntarse a esta utilidad tecnológica y ayudarle al usuario a decirle adiós a la cartera en el bolsillo.

Solo aquellos dispositivos equipados con la tecnología NFC son capaces de brindar esta opción de pago digital, aunque lo cierto es que ya hay varias aplicaciones que lo tienen contemplado y habilitado en su sistema, véase Apple Pay, Google Pay o Samsung Pay, cada uno de los cuales son compatibles con varios bancos.

¿Cómo funcionan?

De manera sencilla, a decir verdad. Basta con añadir las tarjetas que se quieren sincronizar y, a partir de ahí, acercar la parte trasera del móvil a un dispositivo de pago, tras lo cual solo resta autorizar la compra.

También existe otra alternativa, y es la de recurrir a los propios servicios de pagos de los bancos, una opción pensada expresamente para quienes así lo prefieran o para quienes no puedan usar estas aplicaciones, ya sea por incompatibilidad de sus tarjetas o por motivos de privacidad. ¿el problema? Que no todos los bancos disponen de esta posibilidad.

Más famoso se ha vuelto la opción de pagar por Bizum, enviando dinero a aquellos comercios que lo permiten, siendo innecesario que el dispositivo disponga de NFC y que el usuario extraiga su cartera.

Frente al riesgo de un robo o estafa o un ataque de ciberdelincuencia, el consejo más recomendado por las compañías de ciberseguridad pasa por habilitar el desbloqueo biométrico en la era de los pagos digitales, así como añadirle un patrón de bloqueo al teléfono.

Es por ello por lo que algunas aplicaciones trabajan con funciones de seguridad adicionales, como la autenticación de doble factor, por ejemplo, y la sugerencia de activar las notificaciones, de modo que el usuario reciba una alerta casi en tiempo real sobre la información de la transacción o pago realizado, pudiendo detectar enseguida si se ha producido alguna actividad sospechosa en su cuenta bancaria o si ha sido víctima de un ciberataque.

¿Sabía que el fin de la cartera en el bolsillo también implica el fin del carné físico de conducir?

España figura entre los países que brindan a los conductores la oportunidad de descargar su carné de conducir en formato digital. Y es que para la Dirección General de Tráfico (DGT), «los móviles son los nuevos permisos de conducir».

Para beneficiarse de este avance electrónico solo es preciso acceder a la aplicación miDGT’, que permite hacerse con la versión digital del permiso de conducir y de la documentación de los vehículos, teniendo ambos certificados una «validez a efectos de tráfico y circulación en España».

Descargada la aplicación en el dispositivo móvil, habrá que iniciar sesión, primero, y generar después un código QR, con el que otros podrán verificar la autenticidad y validez del carné de conducir. Tal y como explican en la web de la DGT:

«Es un código de un único uso, con un tiempo de caducidad, y a través del cual se obtienen los datos que se encuentran en el permiso de conducción físico y su estado».

Una comodidad a la que también se suma la ventaja de poder realizar mediante la misma app otros trámites con este organismo de tráfico, como pagar las multas, solicitar el informe de un vehículo, e incluso notificar si habitualmente el coche lo conduce otra persona que no es el propietario que figura en los papeles.

No obstante, y tal y como aconseja el propio organismo de la DGT, es recomendable portar igualmente la documentación física al conducir, para curarse de sustos al llevar el coche por el extranjero o si el móvil se queda sin batería.

Otras aplicaciones que funcionan como monederos virtuales permiten deshacerse de la cartera en el bolsillo y en cambio portar en el móvil la tarjeta sanitaria personal y de otra gente a cargo (hijos, tutelados menores de edad y personas mayores) así como el pasaporte covid, con su certificado de vacunación o de recuperación de la infección del Coronavirus. Son aplicaciones que varían según la comunidad autónoma, eso sí, si bien comparten la misma categoría de apps de salud.

Otras ofertas digitales que dicen adiós a la cartera en el bolsillo son aquellas aplicaciones que permiten aunar todo tipo de tarjetas en un solo sitio digital, independientemente de que sirvan para pagar o como billetes de transporte. Ejemplo de ello es Apple Wallet, integrada en los iPhone de la manzana, y Passwallet, habilitado para los usuarios de Android.

Sus sistemas permiten organizar tarjetas de crédito o débito, archivar tarjetas de fidelización, mantener activas las de transporte, guardar entradas de museos, cines, conciertos y teatros… por no hablar de aquellas que actúan como llaves de la oficina o del hotel o de coches como BMW.

Pese a todo lo arriba expuesto, lo cierto es que prescindir completamente de la cartera en el bolsillo es una opción muy distante y difícil hoy en día, más cuando hay documentos importantes de vigencia nacional, como el DNI, que exigen que se porten físicamente.

Algo que podría cambiar en el futuro, ahora bien, ya que la Comisión Europea anunció en su día que está trabajando en la habilitación de un monedero digital en el que el usuario pueda portar no solo su carné de identidad, que también; sino además sus cuentas bancarias, sus títulos académicos y el permiso de conducir, e incluso sus recetas médicas. Una ambiciosa cartera virtual que podría estar disponible este mismo septiembre, como muy pronto.

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