El movimiento ‘Signos que cambian el mundo’, impulsado por el activista sordo Marcos Lechet, ha reclamado que el Ministerio de Educación garantice la lengua de signos española como asignatura optativa en colegios e institutos.
España lleva casi dos décadas con una ley que permite enseñar lengua de signos en los colegios e institutos aunque la gran mayoría de los estudiantes nunca ha tenido la opción de aprenderla. Un Real Decreto de 2022 sobre currículo educativo en España permite su incorporación como materia optativa, y el currículo ya ha sido desarrollado por el Centro de Normalización Lingüística. El «problema», insisten, no es la falta de normativa, sino su «incumplimiento».
«España no necesita una nueva ley. Necesita cumplir la que ya tiene», resume Lechet, quien perdió la audición a los cinco años y recuperó parcialmente su capacidad auditiva a los 23 gracias a implantes cocleares.
En la práctica diaria, a pesar de que existen uno con dos millones de personas con discapacidad auditiva, el conocimiento de la lengua de signos es muy limitado y por ello, esto se traduce en una barrera diaria para comunicarse en contextos tan básicos como una consulta médica, una clase o una conversación cotidiana, marginando a más del 2% de la sociedad española», apunta Lechet.

























