El programa «Siempre acompañados» de la Fundación ‘la Caixa’ es una iniciativa que pone en contacto a personas mayores en riesgo de soledad.

Las personas mayores han sido el colectivo más golpeado durante la pandemia y debido a las restricciones impuestas para controlar el COVID-19, en muchas ocasiones, ha incrementado su sentimiento de soledad no deseada.

Por ello, nace el programa «Siempre acompañados» en colaboración con distintas entidades y administraciones locales cuyo objetivo es combatir los efectos de la soledad no deseada que padecen muchas personas mayores en la actualidad.

Joan Vernet, usuario del programa «Siempre acompañados» de la Fundación 'la Caixa'. / © Fundación 'la Caixa'
Joan Vernet, usuario del programa «Siempre acompañados» de la Fundación ‘la Caixa’. / © Fundación ‘la Caixa’

Este programa pretende lograr su objetivo impulsando las relaciones de apoyo y bienestar entre las personas mayores, empoderándolas y haciéndolas sentir parte de una sociedad que se compromete con ellas.

Para lograr este fin, acompañan a los mayores y los empoderan para que puedan gestionar su propia soledad. También construyen redes comunitarias sólidas capaces de fomentar relaciones de apoyo y ayuda mutua. Y sensibilizan a la ciudadanía sobre la importancia de dichas relaciones.

El programa se lleva a cabo en catorce ciudades del territorio español y en lo que llevamos de 2021 ha atendido ya a más de 660 personas. Puede llevarse a cabo gracias a la intervención e implicación de las 380 entidades vinculadas a los barrios donde está implementado el programa y con la colaboración de más de 200 voluntarios.

Vídeo de la campaña ‘Llama a la puerta’. / © Fundación ‘la Caixa’

Dentro del apartado de sensibilización a la sociedad, destaca la campaña ‘Llama a la puerta’. Fundación ‘la Caixa’ ha lanzado la segunda edición de esta iniciativa que conecta a personas mayores en riesgo de soledad.

«Si todas las personas llamásemos a su puerta, podríamos ayudar a paliar la soledad de las personas mayores», afirman personas que participan en el programa «Siempre acompañados».

Si todas las personas llamásemos a su puerta, podríamos ayudar a paliar la soledad de las personas mayores

María Dolors Inglada y Joan Vernet son algunas de las personas beneficiadas de esta iniciativa. Cuentan, en una entrevista realizada al medio ‘La Vanguardia’, cómo el programa «Siempre acompañados» les cambió la vida. Eran vecinos, ambos se sentían solo, pero no se conocían. Y gracias a la iniciativa ‘Llama a la puerta’, ahora comparten ratos de conversación y manualidades.

De hecho, María Dolors afirma que el mejor momento de su día es cuando Joan Vernet pulsa el timbre de su puerta ya que, desde que enviudó, no tenía con quien compartir el tiempo. Igual le ocurre a Joan.

Una persona ya jubilada y que se vio en una situación para la que no estaba preparado: «pensaban que me quedaría en un sofá y estaría como muerto», afirma.

María Dolors y Joan, usuarios del programa «Siempre acompañados» de la Fundación 'la Caixa'. / © Fundación 'la Caixa'
María Dolors y Joan, usuarios del programa «Siempre acompañados» de la Fundación ‘la Caixa’. / © Fundación ‘la Caixa’

Cuando Joan visita a Dolors, ambos disfrutan de su compañía. De hecho, María Dolors afirma sobre Joan que «desde que está en el programa, le encuentra más positivo, más alegre, más hablador. Está mas suelto». Además, confiesa que «cuando alguien llama a la puerta y sé quién es, para mí es una alegría inmensa».

«Lo que me hace más ilusión es que me quieran. Porque al ser mayor, parece que todo el mundo te deja de lado. Estar al lado de una persona te da vida», explica.

«Las personas mayores que participan en el programa mejoran en seguridad, en autonomía, en ganas de hacer cosas», afirma Elisabeth Fuentes, miembro del equipo de Intervención del programa «Siempre acompañados» de la Fundación ‘la Caixa’.

Usuaria y voluntaria en «Siempre acompañados»

María Rosa, hermana del mencionado Joan, también es usuaria de este programa. Y es que, tal y como afirma, ambos hermanos se acompañan, se quieren, pero necesitaban abrir nuevas puertas que les conecten con otras personas. Por eso se animaron a participar en «Siempre acompañados». «He sentido soledad. La sentí cuando faltó mi marido. Soledad es no ver nada bonito. Es un pozo muy malo por el que nadie tendría que pasar. Se necesita alguien que te saque de ahí», explica María Rosa.

María Rosa, usuaria del programa «Siempre acompañados» de la Fundación 'la Caixa'. / © Fundación 'la Caixa'
María Rosa, usuaria del programa «Siempre acompañados» / © Fundación ‘la Caixa’

Animada por su cuidadora, empezó a escribir en una aplicación de frases e interactúa con otras personas enamoradas de las palabras, como ella. «Hace un año no sabía que existían las redes sociales. Hoy tengo una serie de amigos».

Esta afición, que empezó como un hobby, terminó siendo un paso más en su protagonismo dentro del programa. Ya no sólo era usuaria, sino que también es voluntaria. María Rosa da clases de catalán en línea y telefónicamente a participantes del proyecto.

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