Con motivo del Día Mundial de la Audición, la OMS ha legitimado y publicado una nueva norma para evitar la pérdida de audición en eventos y actividades de ocio.
Bajo el lema ‘para oír de por vida, ¡escucha con cuidado!’, la organización Mundial de la Salud (OMS) celebra a nivel internacional el Día Mundial de la Audición 2022, como cada 3 de marzo, a fin de no darle alas a la sordera y prevenir la pérdida de audición.
Porque no hay que dejar que el problema vaya a más, el hierro se endereza cuando está caliente
Esta vez, sin embargo, la iniciativa de la OMS ha llegado acompañada de la publicación de un nuevo reglamento internacional, actuando así a favor de la «escucha segura» en lugares y eventos de entretenimiento; una normativa prevista a aplicarse en sitios con música amplificada, y en actividades y eventos de ocio que desbordan decibelios.
Y es que actualmente existen más de 1.000 millones de personas en el mundo que corren el riesgo de afrontar una pérdida de audición, a causa, principalmente, de la exposición prolongada y excesiva a música fuerte a la que están sometidos, amén de su vulnerabilidad acústica ante otros sonidos recreativos.
Un perfil poblacional de entre 12 y 35 años, según informa la OMS, que se arriesga a terminar acarreando «consecuencias devastadoras para su salud física y mental», por no hablar de convivir con secuelas en «educación y perspectivas de empleo».
Por ello, la advertencia del organismo en materia de este asunto tiene todo el sentido, si se recuerda y tiene en cuenta que una exposición a sonidos fuertes provoca tinnitus o pérdida temporal de audición, en el mejor de los casos; mientras que una exposición prolongada puede degenerar en daños auditivos aún más graves y permanentes, lo que al final desemboca en una pérdida irreversible del sentido auditivo.
En palabras de Bente Mikkelsen, directora del Departamento de Enfermedades No Transmisibles de la Organización, la nueva norma «tiene por objeto ofrecer mejores salvaguardias a los jóvenes en sus actividades de ocio».
¿Y por qué la normativa se orienta a frenar la pérdida de audición de este colectivo en particular? Porque «millones de adolescentes y jóvenes corren el riesgo de sufrir pérdida de audición debido al uso inapropiado de dispositivos de audio personales y a la exposición a niveles de sonido nocivos en lugares como clubes nocturnos, bares, conciertos y eventos deportivos», tal y como han señalado desde la OMS.
Un riesgo que se intensifica ante el hecho de que «la mayoría de los dispositivos de audio, lugares y eventos de entretenimiento, no ofrecen opciones de escucha seguras», de modo que no hacen sino contribuir a la problemática, agraviar el peligro, y echar leña al fuego en la hoguera de la pérdida de audición.
¿Y qué reza esta nueva normativa contra la discapacidad auditiva?
Seis son las recomendaciones que se subrayan en el nuevo reglamento de la organización sanitaria de Naciones Unidas (ONU), todos enfocados en velar por que dichos lugares y eventos minimicen lo máximo posible el riesgo de pérdida de audición entre sus clientes asistentes, «sin perder por ello la alta calidad del sonido», por una parte, ni impedir por otro lado «que la experiencia deje de ser agradable».
Así, las nuevas recomendaciones de la OMS pasan por un aconsejable uso de un nivel sonoro medio, con 100 decibelios, como máximo; por un seguimiento y registro constante de los niveles sonoros, recurriendo para ello a equipos calibrados, utilizados por personal designado a tal efecto; y a la entrega de protección auditiva personal para el público, junto con instrucciones de uso.
A lo arriba señalado de la normativa hay que agregarle también el dictamen de formación de los trabajadores, así como una distribución de información entre ellos. Todo ello se suma a una optimización de la acústica y los sistemas de sonido de la sala, a fin de garantizar una calidad de sonido agradable y una escucha segura, y se agrega también al párrafo una apuesta por el acceso a zonas silenciosas, para que los oídos descansen y el riesgo de daño auditivo pueda disminuir.
¿Cómo debemos proteger mejor la audición?
Tal y como recuerda el organismo sanitario, los jóvenes pueden proteger mejor su audición de diferentes formas. Una de ellas es «manteniendo el volumen bajo en los dispositivos de audio personales»; otra, es optar por utilizar «auriculares/cascos bien ajustados y, de ser posible, con cancelación de ruido»; sin olvidar, cómo no, la recomendación de emplear «tapones para los oídos en lugares ruidosos», y efectuar «con regularidad reconocimientos de la audición».
Por todo ello, y aprovechando unas fechas tan señaladas como el reconocimiento internacional del día de la Audición, el máximo organismo en la sanidad mundial ha instado a los Gobiernos de los diferentes países a «elaborar y aplicar legislación que promueva la escucha segura y a dar a conocer los riesgos de la pérdida de audición».
Más aún; «el sector privado debería incluir las recomendaciones de la OMS para la escucha segura en sus productos y en lugares y eventos de entretenimiento», y así lo ha hecho ver la entidad mundial de la Sanidad, señalando que «para impulsar el cambio de comportamiento las organizaciones de la sociedad civil, los padres, los maestros y los médicos, pueden educar a los jóvenes para que adopten hábitos de escucha segura».
De ello se deduce, por tanto, que «los gobiernos, la sociedad civil y las entidades del sector privado, como los fabricantes de dispositivos de audio personales, sistemas de sonido y equipos de videojuegos, así como los propietarios y gerentes de los lugares y eventos de entretenimiento, tienen una importante función que cumplir en la promoción de la nueva norma mundial».
Para Ren Minghui, subdirector general de la OMS, «debemos trabajar juntos para promover prácticas de escucha seguras, especialmente entre los jóvenes».























